INMOLACIÓN EN CALIFORNIA

Presagio de que habrá más locuras

La proliferación de fanáticas sectas religiosas en el mundo y los casos de suicidios colectivos de sus militantes no cesan. Algunos expertos vaticinan que el fenómeno proseguirá. "Estoy convencido de que vamos a ver más muertes [de este tipo] conforme pase el tiempo", declaró el jueves a la agencia Reuter lan Howarth, director del Centro de Información de Sectas con base en Londres. Según Howarth, el riesgo de que se repitan sucesos como el ocurrido en San Diego es muy alto. "Todo depende de la locura de su líder y de la reacción paranoica de sus miembros", explicó.Ayer, por ejemplo, se supo en Tokio que los militantes de Aoum (Verdad Suprema), el fanático grupo de Shoko Asahara que aterrorizó la, capital japonesa en marzo de 1995, con 12 muertos y 5.000 heridos, lanzando un gas tóxico en varias líneas céntricas del metro, realizaban ritos sexuales y en algunas ocasiones se dedicaban a beber la sangre de su invidente guru.

La mayor hecatombe, en esta macabra espiral de fanatismo religioso se produjo el 18 de noviembre de 1978 en la Guyana, cuando más de 900 hombres, mujeres y niños perecieron siguiendo las órdenes de Jim Jones, el fundador de la secta Templo del Pueblo.

Tres días antes de que se conociera, el pasado miércoles, la tragedia de San Diego (California), la policía canadiense descubrió cerca de Quebec los cuerpos de tres mujeres y dos hombres en una casa perteneciente a un miembro del Templo Solar, la secta intemacional fundada por Joseph di Membro y Luc Jouret, que cree que el suicidio colectivo conduce a la reencarnación en un lugar llamado Sirius. Cuatro de los cuerpos fueron hallados en un dormitorio, colocados en forma de cruz sobre una cama.

Templo Solar

El nombre de esta secta trascendió mundialmente en octubre de 1994 cuando 49 de sus militantes se quitaron la vida en un rito de suicidio colectivo en una granja y tres casas en dos localidades cerca de la ciudad suiza de Lausana. Al mismo tiempo, la policía descubría en un chalé de la provincia de Quebec otros cinco cadáveres, entre ellos el de un niño, todos miembros del Templo Solar. En diciembre del año siguiente eran encontrados 16 militantes de esta secta muertos en un claro de un bosque alpino próximo a Grenoble.David Koresh, un visionario norteamericano, murió el 19 de abril de 1993 en Waco (Tejas) después de que la policía asaltara, tras 51 días de asedio el rancho que ocupaba con su secta de los davidianos. Junto a Koresh quedaron calcinadas más de ochenta personas, entre ellas varios niños.

La década de los ochenta fue especialmente siniestra en Asia. En 1985,60 miembros de una tribu de la isla filipina de Mindanao se envenenaron con una pócima que les indujo a tomar su líder. En noviembre de 1986, siete mujeres de la Iglesia de los Amigos de la Verdad se inmolaron en una playa de Wakayama (Japón) tras la muerte de su guía espiritual. Un año más tarde, 32 discípulos de una diosa coreana murieron degollados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de marzo de 1997.

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