Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El tribunal militar deja en libertad a Perote al pedirlo el fiscal por orden de Úrculo

El ex jefe de la Agrupación Operativa del Cesid Juan Alberto Perote salió, a las 14.25 de ayer, de la prisión militar de Alcalá de Henares (Madrid), donde estaba recluido desde el 29 de septiembre de 1995, tras decretar el Tribunal Militar Central su libertad provisional. La excarcelación. del antiguo agente secreto, acusado de sustraer los papeles del Cesid, resultó "inexorable", según el auto judicial, después de que el fiscal togado la solicitara, siguiendo instrucciones del fiscal general del Estado, Juan Ortiz Úrculo. Perote deberá comparecer cada sábado en el cuartel de la Guardia Civil de El Escorial (Madrid).

Perote abandonó la prisión a bordo de un turismo acompañado por su abogado, Jesús Santaella. El coche se detuvo en el cruce donde aguardaban los informadores y ambos se bajaron para efectuar unas breves declaraciones y dejarse fotografiar.El coronel, que lucía mostacho y un color bronceado de piel, se limitó a "reconocer y agradecer" a su abogado "el éxito que ha tenido en el Constitucional" defendiendo sus derechos, en alusión a la sentencia que dictó el pasado lunes el alto tribunal, anulando el auto que prorrogaba su prisión preventiva. Además, mostró su satisfacción porque el ministerio público le haya dado el amparo y señaló: "gracias a eso estoy en libertad".

A Perote no le faltaba razón, pues el Tribunal Militar Central, en el mismo auto en el que decreta su excarcelación, reconoce que ésta "deviene inexorable" después de que "el propio Ministerio Fiscal haya instado a que le sea concedida de inmediato la iibertad provisional". El tribunal no podía legalmente mantener a Perote en la cárcel si ninguna de las partes lo pedía y en este caso no hay acusación particular.

Durante la vistilla celebrada ayer por la mañana en la sede del tribunal, de una hora de duración, fue el fiscal togado quien propuso la puesta en libertad de Perote, alegando que ésta se "infiere inevitablemente" de la sentencia del Tribunal Constitucional. A su petición se adhirieron de inmediato Perote y su abogado. Aunque el coronel regresó a la prisión mientras se redactaba el auto, Santaella adelantó que éste sería favorable a la puesta en libertad, ya que así lo había pedido el fiscal togado "siguiendo instrucciones expresas del fiscal general del Estado".

Santaella presentó el martes por la mañana un escrito en la Fiscalía General del Estado en el que pedía a su titular, Juan Ortiz Úrculo, que diese instrucciones al fiscal togado militar para que solicitase la inmediata puesta en libertad de su cliente. El abogado invocaba el principio de unidad de acción de la fiscalía y recordaba que el fiscal del Tribunal Constitucional apoyó el recurso de amparo interpuesto por el coronel.

El fiscal general del Estado se reunió el martes por la tarde con el fiscal de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo, el general auditor Rogelio Martínez, y don los demás miembros de la Fiscalía Togada, para analizar el escrito de Santaella. Según fuentes de la fiscalía, Ortiz Úrculo dio instrucciones de que se solicitase la puesta en libertad, tras estudiar la sentencia del Tribunal Constitucional, que revocaba los autos de prórroga de la prisión preventiva, y analizar la jurisprudencia en casos similares.

El criterio de úrculo era contrario. al del ministro de Defensa, Eduardo Serra, partidario de mantener a Perote en prisión hasta que se celebre el juicio que tiene pendiente. Fuentes oficiales de Defensa informaron el martes a EL PAÍS que el fiscal militar se pronunciaría en contra de la excarcelación del ex agente del Cesid, y así fue recogido en nuestra edición de ayer.

Las mismas fuentes consideraban, en contra de lo que sostuvo el fiscal, que la liberación de Perote no se derivaba inevitablemente de la sentencia del Tribunal Constitucional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de marzo de 1997

Más información

  • El fiscal del Estado dio instrucciones al acusador militar tras recibir un escrito de Santaella