Ir al contenido
_
_
_
_

Aznar y el empleo

Cuando Aznar proclamó 1997 como año del empleo, estaba enviando un mensaje a sindicatos y patronal: lleguen pronto a un acuerdo para flexibilizar el mercado de trabajo o el Gobierno impondrá su propia reforma. Parece duro, pero puede que no llegue a serlo, porque la inclinación de Aznar al compromiso significa probablemente que se verán pocos puestos de trabajo en este año. ( ... )La reforma que plantea Aznar ayudará, pero no mucho. En su raíz está una nueva legislación que facilita a los empresarios el despido de trabajadores fijos. En España se ha creado un mercado de trabajo articulado en dos grandes cuerpos, uno, de trabajadores veteranos, con pocos estímulos para ser productivos o moderar sus demandas salariales, y otro, de trabajadores más jóvenes, que saltan de un contrato a otro sin labrarse una verdadera carrera.( ... )

Aznar está decidido a evitar las huelgas generales que acosaron a los socialistas. Logró persuadir a los sindicatos del sector público para no alzar demasiado la voz sobre la congelación salarial de este año y ayudar a España a llegar a la moneda única.

La reforma laboral no tocará muchos de los obstáculos a la creación de empleo. La negociación colectiva sectorial se mantendrá, ( ... ) y lo mismo ocurrirá con el empleo rural. (...) Cuando llegue la moneda única, Aznar puede que lamente el no haber impulsado la economía con más decisión.

, 1 de febrero

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_