¡Y eso que era una fiesta autorizadal
La noche del 31 de diciembre asistí a la fiesta de fin de año de La Pérgola (6.500 pesetas la entrada, mínimo). Supuestamente, el aforo era de 1.000 personas, y allí estábamos, como mínimo, 5.000, aplastándonos los unos a los otros. No pude denunciar esa barbaridad en el momento porque no tengo coche; no pude pedir una hoja de reclamaciones- porque allí no había quien se acercara a ninguna persona encargada &e nada, sólo a algunos de seguridad que lo único que hacían era, no dejarte circular por donde tú querías por si nos acabábamos matando a empujones. Finalmente, ni siquiera ahora puedo presentar la denuncia porque he de acompañarla con algo que demuestre que asistí a La Pérgola. La entrada te la retiraban en la puerta, por lo que sólo me quedan los moratones ocasionados al intentar pasar de unas salas a otras, quedando estrujada en mitad de una guerra entre los que querían entrar y los que querían salir de las salas, para poder demostrar que estuve allí.¡Menos mal que era una de las fiestas de fin de año autorizadas por la Comunidad!.-


























































