Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

400 comerciantes y vecinos protestan por la inseguridad en la calle de Atocha

Los comerciantes y vecinos de Antón Martín y Atocha han estallado. Anoche salieron a la calle cansados de la espiral de asaltos y robos que sacude esta zona histórica del centro de Madrid. Cuatrocientas personas se manifestaron en contra de la inseguridad que les impide pasear con tranquilidad por las calles. Los comerciantes denunciaron durante la marcha la desidia policial y atribuyen la ola de violencia a "mafias" organizadas de magrebíes y suramericanos que acuden a bares de la zona centro de Madrid.

MÁS INFORMACIÓN

La marcha se inició a las 19.30, en el número 105 de la calle de Atocha. A esa hora, decenas de comerciantes echaron el cierre en sus negocios para sumarse a la protesta vecinal. "No más navajeros, no más atracos, no más violencia", rezaba la pancarta.Detrás, los tenderos y vecinos relataban, sobrecogidos, que habían sido víctimas de atracos y tirones, y amenazaban: "Vamos a crear patrullas ciudadanas si la policía no toma medidas contra los delincuentes". "Esto es el reino del miedo", decía Antonio, propietario de una bodega. "Vivimos asustados porque los delincuentes actúan con impunidad por la zona. A mí me han entrado a robar dos veces y mis denuncian no han servido para nada".

Uno de los comerciantes del mercado de Antón Martín señaló: "Estamos hartos de oír alarmados gritos de personas que han sido violenta e impunemente atracadas a punta de navaja y de que nos lleguen noticias de nuevos asaltos, y de incluso ser testigos directos de esta creciente violencia, hasta el punto de llegar a ser amenazados al intentar ayudar a la víctima o retener al agresor".

Denuncias de tenderos

El dueño de una panadería no entendía por qué la policía no hacía caso a las múltiples denuncias que los tenderos de la zona presentaban en la comisaría de la calle de Huertas. "Les decimos que nos asaltan y no hacen nada", señaló.

A juicio de los vecinos, los autores de la ola de inseguridad son muy conocidos en el barrio: "Se trata de un grupo de personas que se juntan en un bar de la calle del Marqués de Tocar y en otro local de la zona de Fúcar". "Nosotros los tenemos bien identificados; no es que seamos racistas, pero son mayoritariamente magrebíes los que nos tienen aterrorizados", señaló el dueño de una tienda de bricolaje.

Entre los manifestantes había varios propietarios de hoteles y hostales de la zona. "Los turistas que visitan la zona son el principal objetivo de los delincuentes", detalló el gerente del hotel Mediodía. "Les roban las cámaras fotográficas y las carteras", aseguraba Andrés, propietario de un puesto de periódicos. Algunos hoteles avisan a sus clientes del peligro y les recomiendan que dejen sus pasaportes y documentos en las habitaciones.

Vigilancia.privada

Los comerciantes del barrio acabaron la marcha muy excitados: "Estamos pensando en pagar impuestos y contratar vigilantes privados. Esta puede ser la solución, porque la policía no nos hace caso".

"Vivimos en una zona ilustre y bonita y rica para nuestra ciudad, y si no la cuidan, lo haremos nosotros, porque no estamos dispuestos a vivir con peaje", añadió el propietario de otra tienda que no quiso revelar su nombre por miedo.

"Si la cosa no cambia tendremos que recurrir a vigilar la zona por nuestra cuenta, pese a quien le pese", señalaron. "Hace tres años acabamos con los camellos y la droga en el barrio y ahora estamos dispuestos a hacerlo con los delincuentes", sentenciaron.

Los comerciantes volverán manifestarse el próximo lunes. "Vamos a seguir con nuestra postura hasta que veamos que se nota la presencia de policía de noche y de día", apuntaron.

"Mientras tanto, ya hemos dicho a la gente que salga a la calle con lo justo y sin nada de valor en los bolsillos", añadieron. Los vecinos han confeccionado unos carteles para advertir a la entrada de los bares: "Aquí no hay nada de valor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de enero de 1997

Más información

  • Los manifestantes amenazan con crear patrullas ciudadanas