Regalar un perro
En las recientes fiestas de Navidad y Reyes, con motivo de los muchos regalos que nos hacemos unos 1 a otros, es fácil, que, sin pensarlo demasiado, se nos ocurriese regalar un ser vivo, es decir, un perro o un gato.La idea sería muy buena si detrás hubiera el necesario proceso de reflexión y responsabilidad que la importancia del hecho requiere; es más, sería deseable que antes de invertir dinero en ello, y si no se prefiere ninguna raza en especial, dar una vuelta por cualquiera de los albergues o centros de recogida de animales que. hay en cualquier comunidad; en este caso no sólo tendrá la oportunidad de sentir la verdadera gratitud, sino que, además, podrá salvar una vida y ésta le compensará con creces.En general, si la idea es sólo un capricho pasajero, le sugiero esos hermosos peluches, que cada vez los hacen más bonitos, y así este verano nos ahorrarán a muchas personas el sufrimiento de ver tantos animales abandonados o muertos en las carreteras y a ellos un dolor infinito. Gracias.-


























































