El avance de la democracia en África
Madagascar, Gambia, Ghana, Senegal: no hay un mes, ni una semana, en la que un país africano no sea convocado a las urnas. Imposibles de imaginar hace unos años, estas elecciones parecen tomar partido por la normalidad política del continente para subrayar que no sólo hay matanzas étnicas, corrupción y dictaduras.África vota, aunque muy frecuentemente, en circunstancias tan diversas que ha desarrollado toda una tipología electoral. ( ... ) Un motivo de satisfacción es que, contrariamente a lo que proclaman los dictadores, se constata que el multipartidismo y la democracia son factores de estabilidad. (...)Es una esperanza frágil. Primero, porque de los cuatro gigantes del continente, sólo uno, Suráfrica, está comprometido en el camino de la democracia. Los otros tres, Zaire, Sudán y Nigeria, quedan a la zaga, aunque Kinshasa haya anunciado elecciones generales para esta primavera.Y además, porque la cordura de los electores. supera a la de los políticos, todavía prisioneros de las viejas costumbres de la era poscolonial, la corrupción y el rechazo a la alternancia. El tiempo ha venido a reflejar una definición del concepto de democracia que se adapta mejor a este continente, que tiene en cuenta sobre todo las especificidades étnicas y se aleja de los esquemas jacobinos impuestos por las antiguas potencias coloniales.
, 3 de enero


























































