Entrevista:

"En EE UU, los pintores somos parte del 'show-business'

Vino a España en 1991, para una antológica en el Reina Sofía, y ahora ha vuelto para inaugurar una pequeña y ambiciosa sala madrileña, la galería Javier López (calle de Manuel Fernández Longoria, 7). Peter Halley (Nueva York, 1953) dice haber venido " muy contento porque en Europa los artistas somos apreciados como si tuviéramos algo dentro de la cabeza; en EE UU sólo somos parte del show-business".Halley ha traído cinco de sus cuadros más recientes, más una serie de seis dibujos sobre papel, todos ellos variaciones alrededor de la abstracción geometrizante de estirpe (digamos) mondrianesco-malevicheana que le hizo famoso en los ochenta. Con algunas novedades: en colores (pasteles "industriales") sobre todo, pero también en texturas ("más estuco") y en volúmenes ("más grandes e intercomunicados").

Creador muy reputado, Halley expone en los mejores museos del mundo, vende a precios astronómicos (entre 300.000 pesetas los dibujos y 5,5 millones el cuadro más grande), y complementa su actividad plástico-comercial con ensayos y conferencias (además de editar una revista de arte, Index).

Pregunta. ¿Es posible representar algo desde la abstracción y la geometría?

Respuesta. Sólo parcialmente. Dedico mucho tiempo a pensar cómo está constituida la sociedad, pero también mi trabajo puede ser visto como un trabajo autobiográfico. No creo que mi pintura sea sólo crítica, yo me siento más bien como un realista que intenta descubrir el diagrama, la imagen del espacio subterráneo de la sociedad. Lo que pasa es que en los noventa la pintura se ha hecho más alegre, más vívida. Los ochenta fueron más ascéticos. Ahora lo más perturbador, aparte del espacio social, es la marea cultural de los tiempos. En términos de espíritu, ahora somos muy aburridos y cuidadosos. No hay apenas disidencia.

P. ¿Se puede predecir hacia dónde irá el futuro?

R. Es dificil, pero se ven cosas, cada vez hay más arte político y trabajos sobre la identidad. Por otro lado, los- noventa han supuesto un renacimiento del individuo específico, que se basa en la herencia recibida, y hay un rápido aumento de la cultura contemporánea en el mundo en desarrollo, Asia, Suramérica... Quizá el nuevo paradigma venga por ahí.

P. ¿Qué fue primero en usted, la pintura abstracta o el pensamiento sobre ella?

R. Casi todos los artistas tienen un vocabulario inconsciente de formas que no pueden cambiar. La geometría forma parte de mi inconsciente y mi sensibilidad, y mi maduración como artista tiene que ver con el intento de entender qué es la geometría y cómo puede representar simbólicamente a la naturaleza.

P. Creo que le gusta mucho España y que le interesa mucho Ortega. ¿Lo encuentra geométrico?

R. Lo encuentro un precursor del constructivismo, y además creo que su libro La deshumanización del arte es una reescritura, una escritura de la historia del modernismo, en contraste con Grindberg y todo el formalismo del arte americano. Ortega sostuvo que el arte del siglo XX está basado en la idea de la duda, y en la del juego, en la revolución de las emociones respecto a las del siglo XIX. Eso me dio la clave para desenmascarar el formalismo abstracto.

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