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Violencia proetarra contra los libros

Ataques reiterados a una librería símbolo de la lucha antifranquista

Las cristaleras de la librería rotas, los libros teñidos de pintura roja y blanca. Fue el modo que eligió un grupo de jóvenes que apoya a ETA para celebrar la Nochebuena. Con el rostro cubierto, la tapa de una alcantarilla en sus manos y varios botes de pintura, arremetieron en la madrugada del martes contra la librería Lagun, sita en la plaza de la Constitución donostiarra.Propiedad de Teresa Castells, la librería ha sido desde su apertura en 1968 un centro de reunión de luchadores por la libertad y la paz, según señala ella. Los daños que los saboteadores han ocasionado en esta ocasión ronda el millón de pesetas. Un grupo de artistas y escritores vascos, entre ellos el escultor Eduardo Chillida y el filósofo Fernando Savater, están elaborando un manifiesto de condena.

Lagun fue creada por Teresa Castells y en ella trabajó durante años el ahora parlamentario socialista Ignacio Latierro. En la trastienda del local se vendieron durante la dictadura libros que se consideraban prohibidos y en ella se reunieron opositores al franquismo. Castells estuvo un mes en la cárcel por negarse a pagar una multa que le impuso el Gobierno tras ser detenida por reclamar el cierre de los comercios en la Parte Vieja donostiarra en protesta por los fusilamientos de cinco personas en 1975. Meses después la librería fue atacada con cócteles molotov por guerrilleros de Cristo Rey.

Años más tarde de este suceso, se negó a cerrar su establecimiento y a secundar una huelga convocada por KAS y HB por la muerte de un militante de ETA cuando se disponía a colocar una bomba. Su negativa a apoyar la violencia de ETA ha hecho que esta librería sea un objetivo permanente para sus grupos afines.

"No nos vamos a marchar"

En 1996, el local ha sufrido una veintena de ataques y pintadas. Los cinco últimos sabotajes se iniciaron el día de la Constitución, cuando alguien pintó en sus paredes una diana sobre la palabra Ortega, el funcionario de prisiones que lleva más de 11 meses secuestrado. El pasado fin de semana, unos encapuchados intentaron en tres ocasiones destrozar la librería y, como no lo consiguieron, el día de Nochebuena se aprovisionaron del material necesario para lograr su objetivo.Teresa Castells, esposa del ex consejero socialista de Justicia José Ramón Castells, sin poder ocultar su rabia, se mostraba firme ayer: "Los que han hecho esto pueden estar seguros de no nos vamos a marchar de aquí". Pese a reconocer las dificultades para que este tipo de personas escuche nada, cree que se debían preguntar: "¿Quiénes son los que a lo largo de la historia han atacado los libros? Y no hay más que una respuesta: los nazis y los fascistas".

El filósofo Fernando Savater se acercó ayer hasta la librería Lagun para expresar su solidaridad. Firmó a un lector uno de sus libros lleno de pintura. "Este tipo de acciones nos demuestra que estamos en el eterno retorno. Esto pasaba durante el franquismo y sigue pasando ahora", dijo Savater.

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Sobre la firma

Aurora Intxausti
Coordina la sección de Cultura de Madrid y escribe en EL PAÍS desde 1985. Cree que es difícil encontrar una ciudad más bonita que San Sebastián.

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