Los accidentes en casa o durante actividades de ocio afectan cada hora a 100 españoles
900 percances domésticos resultaron mortales en 1995, y 260.000 dejaron secuelas

JAVIER SAMPEDROCasi un millón de personas sufrieron el año pasado en España accidentes domésticos o durante actividades de ocio, según un informe del Instituto Nacional de Consumo. Sólo 900 de estos casos tuvieron un resultado mortal, pero 260.000 dejaron secuelas como cicatrices, dolores y pérdidas de movilidad. Aunque el promedio es de cien accidentes por hora, la distribución no es uniforme: el mediodía de un sábado cualquiera de diciembre supone un momento particularmente negro, sobre todo si uno está en la cocina, jugando al fútbol o a punto de subir al bordillo de la acera.
El estudio, basado en una encuesta sobre 25.000 hogares, incluye sólo los percances que requirieron atención médica, y excluye los accidentes laborales y de tráfico, y los relacionados con enfermedades, autolesiones y agresiones. La intención del informe es sensibilizar a los grupos de mayor riesgo e identificar los productos y actividades que revisten más peligro.La siniestralidad en la cocina quizá no sea el índice más habitual para estimar el grado de igualdad de una sociedad, pero algo ilumina a ese respecto: por cada tres percances sufridos por mujeres en la cocina, los hombres padecen sólo uno. La estadística no especifica si estos cocineros escaldados son solteros, divorciados o especialmente torpes.
La capacidad de escarmiento también parece muy distinta entre los dos sexos. Para los hombres, la edad de mayor riesgo está comprendida entre los 15 y los 24 años, coincidiendo con lo más alto de su fiebre futbolera. A partir de los 25, los esguinces, luxaciones y fracturas parecen convencerlos de la conveniencia de seguir los deportes por televisión, y los índices de accidentes caen en picado. Las mujeres, sin embargo, siguen yendo a peor durante toda su vida.
Feliz lunes
El sábado, con un 17% del total de los accidentes, es con mucho el día más negro de la semana. El lunes -algo tenía que tener-, es en cambio el más seguro, con sólo un 6%. En marzo y abril ocurren sólo la mitad de lesiones que en agosto y diciembre. Las doce del mediodía es la peor hora, y las mejores son entre la medianoche y el amanecer: estar dormido es, desde luego, la única forma garantizada de evitar las prácticas temerarias.En plena revolución ciberespacial, y pese a la proliferación de artilugios electromecánicos de toda laya y voltaje, el duro suelo sigue siendo el peor enemigo del ciudadano ocioso. Los accidentes más frecuentes (55%) son las caídas al suelo, tanto al mismo nivel como desde cierta altura. Las banquetas y escaleras plegables no ayudan a mejorar esta estadística. Buena parte de los siniestros, sin embargo, viene causada por tropezones en los bordillos, traspiés en los enlosados de las aceras, y por resbalones en suelos húmedos y de cemento, todo ello con particular incidencia en los paseantes mayores de 65 años.
Tras las caídas al suelo, el apartado -ciertamente amplio- de la "Colisión con objetos, personas o animales" da cuenta del 16% de las lesiones. Los hombres jóvenes son más proclives a este tipo de encuentros que las mujeres de cualquier edad, debido otra vez a la práctica deportiva.El 34% de las lesiones ocurren dentro de casa, y afectan principalmente a mujeres mayores de 45 años. Dentro ya de la cocina, son comunes las quemaduras y los cortes de cuchillo. Sin embargo, la actividad que provoca más accidentes es la deportiva (26%), sobre todo en hombres de 15 a 24 años que juegan al fútbol y al baloncesto.
Del esguince a la abrasión
La mayoría de las lesiones son esguinces y luxaciones (28%); heridas abiertas (20%) producidas al hacer reparaciones o cocinar; y fracturas (19%) acaecidas mayormente en la cancha, en la calle y en las áreas comerciales. Siguen las lesiones de tendones, torceduras, lesiones internas, intoxicaciones y abrasiones.
En el cuerpo, la peor parte se la llevan las piernas, con un 42% de las lesiones, muchas de ellas consecuencia de la práctica deportiva. A las piernas les siguen los brazos (32%), cuyos cortes y quemaduras son un resultado frecuente de la práctica culinaria. A continuación aparecen la cabeza y la parte inferior de la espalda.
¿A qué achacan los lesionados sus accidentes? Depende del sexo. Los hombres (53%) tienden a echarle la culpa "al azar", mientras que las mujeres (41%) suelen admitir con más frecuencia que cometieron un descuido. Muy pocos, de un sexo u otro, culpan al diseño de los objetos. Y también depende del sexo la moraleja, ya que muchas más mujeres que hombres reconocen haberse vuelto más precavidas a partir de la mala experiencia.
Los servicios de urgencias de los hospitales fueron utilizados por el 49% de los lesionados. El resto acudió a los ambulatorios de la Seguridad Social y a centros de salud o de atención primaria. El Gobierno no dispone aún de datos sobre los costes en atención médica y pérdida de horas de trabajo.


























































