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PRIMER GRAN CLÁSICO DE LA LIGA

El líder, contra el campeón

La autoestima del Barça se opone a la pujanza del Atlético

El líder recibe al campeón.Ni el equipaje del Barça ni la clasificación del Atlético en la Liga responden a la lectura más optimista del partido del Camp Nou (20.30 horas, Autonómicas y La 2). Costará reconocer al grupo azulgrana sin Ronaldo, pues siempre se explicó que el equipo no tuvo otra cara que la del ariete, y resulta difícil contar también el porqué del poder de intimidación que se le supone a los rojiblancos cuando en la tabla les separan 10 puntos de los barcelonistas. Ni la bondad de los números, que arrojan cifras récord -11 partidos invicto y 3 goles por encuentro-, ha revitalizado el juego del Barça tiene gol y el gol le permite rebatir cualquier disfunción en el juego. el problema es que esta noche no dispondrá de Ronaldo y, por tanto, se supone que le costará encontrar la portería.El balance de los cuatro partidos que el equipo jugó sin Ronaldo no invita al optimismo: dos empates a cero, en Larnaca y Gijón; una victoria en su estadio ante el Estrella Roja y una derrota en La Peineta contra el Atrlético en la vuelta de la Supercopa, precisamente la única que ha encajado el grupo de robson en un partido oficial. El Barça viajó entonces a Madrid con un equipo limitado por las ausencias y hoy, dos meses despúes, le recibe con una alineación y un juego igualmente diezmado. Medio equipo y la portería entera se han ido al garete. Las bajas de ronaldo, BAía, Figo, Couto y Stoichkov, además de las de cuéllar, Prosinecki y Lopetegui, limitan el potencial del Barça.

A la alta de Nadal, que podrá alinearse tras serle levantado el partido de sanción, le siguió la baja de Busquets, que guarda cama por un gripazo. Ninguno de los tres guardametas estaba ayer disponible, y en consecuencia hoy podría debutar Arnau, portero del filial e internacional sub 21.

Los recursos y la calidad individual de la plantilla es tal, sin embargo, que ni siquiera esta noche futbolistas de la talla de Iván de la Peña encontrarán seguramente un sitio en la alineación. Atado al marcador, Robson va reculando en un intento de atajar la sangría de goles en contra, pues con 13 tantos es el equipo más goleado de los cinco primeros clasificados. Juegue quien juegue, no hay estrategia defensiva. Dejado a la intemperie, en medio de la ausencia y la crítica, el equipo se ha refugiado en la autoestima y los jugadores reivindican su buen nombre. Piden sólo el calor de la hinchada para tirar con el partido por la calle de en medio con el cerebro de Guardiola y las piernas de Giovanni. El guión es el choque de ida contra el Estrella Roja: 3-1. El Atlético asiste con recelo a la puesta en escena que pretende el Barcelona. Pese a su evidente crecida en los últimos días y a ser el único equipo que ha derrotado a los azulgrana esta temporada, los rojiblancos entienden que la fiabilidad de su método no es garantía suficiente para combatir las individualidades azulgrana.

El Atlético dispone de un concepto futbolístico del que carece el Barça y, sin embargo, lleva cuatro derrotas a cuestas, la mitad de los goles a favor de los azulgrana (17 contra 3 3) y el mismo número de tantos en contra (13). Otro dato: el día en que el Barça jugó al completo le endosó un 5-2 en la ida de la Supercopa. El equipo de Antic, sin embargo, se ha ido robusteciendo con el paso de los partidos y ha recuperado las señas que le hicieron campeón la pasada temporada. La vuelta de Caminero y Kiko ha dado el toque terminal a un equipo muy fiero. Las ausencias de Bejb1 y Gel¡ no comprometen para nada el potencial de un grupo que antepone el método a la improvisación y que, además, es capaz de gobernar un mal partido simplemente con las jugadas a balón parado manejadas por Pantic.

La organización atlética contrasta con la improvisación azulgrana. El Barça es un equipo más emocional y, por tanto, más imprevisible que el Atlético. El colectivo de Antic tiene una visión nítida del choque: tapar a Guardiola, aislar a Giovanni y buscar la vulnerabilidad defensiva del rival.

Las circunstancias no permiten evaluar, por el contrario, la capacidad de maniobra azulgrana. Nadie como el Barca para manejarse en la adversidad. La competitividad del equipo queda reflejada en el liderato. Uno ' tras otro, el colectivo de Robson ha superado sus retos. El próximo es el Atlético. Un total de 26 cámaras, cerca de 300 agentes y 100.000 espectadores darán fe del primer gran choque del curso: el líder contra el campeón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de noviembre de 1996