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La rocambolesca 'desparición' de Martín Prieto

La desaparición temporal del periodista José Luis Martín Prieto, debida a razones personales, se convirtió ayer en el foco de la atención informativa de Onda Cero, la COPE y Radio Nacional, que especularon sobre la posibilidad de que aquél hubiera sido secuestrado por ETA. Se apuntó como autora del hecho a una misteriosa "rubia, de unos 35 años" que había salido con él de su casa sobre las tres de la tarde anterior, según dijeron la mucama del periodista y algunos vecinos.Pero la noticia ya estaba en conocimiento del Gobierno desde horas antes. El ministro del Interior, Jaime Máyor Oreja, el secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxà, y hasta el presidente, José María Aznar, sabían del presunto secuestro desde la noche del lunes. Aznar ordenó dar prioridad al caso. Mayor Oreja y Fluxà incluso acudieron al domicilio de M. P por la mañana

Todas las líneas de comunicacíón se mantienen abiertas", dijo muy serio Martí Fluxà al encontrarse, con los Informadores. De hecho, los agentes de la Comisaría General de Información habían iniciado en la noche un dispositivo de vigilancia que incluía pinchazos telefónicos. El juez de instrucción de guardia en la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, abrió diligencias a petición de la policía tras recibirse una denuncia de la esposa de Martín Prieto. Se mostraron más de 100 fotografías de etarras y presuntos terroristas a la criada de M. P., así como a vecinos y comerciantes del barrio. Los también jueces de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, Javier Gómez de Liaño y Ventura Pérez Mariño se concentraron también en el domicilio.

Pedro J. Ramírez, director de El Mundo diario en el que Martín, Prieto colabora, pronunció un sentido parlamento radiofónico sobre el amor de M. P. a la libertad y sus desvelos frente al terrorismo. Él mismo y numerosos amigos, entre ellos José María Garcíá, Pablo Sebastián, Alfonso Ussía, José Luis BaIbín y Jaime Campmany, fueron a su casa

A esa hora, en tomo a las 11 de la mañana, Martín Prieto ya se había puesto en contacto con uno de los redactores jefes de El Mundo, Pedro García Cuartango, a quien dijo que no le ocurría nada. Esto no disipó las dudas. El programa Protagonistas, de Onda Cero, que dirige Luis del Olmo mantuvo la tensión informativa durante una hora después de conocida esa llamada, insistiendo en que las cosas no estaban claras.

Temor a un atentado

Las hipótesis sobre un presunto secuestro se produjeron por el hecho de que el periodista había sido amenazado y las fuerzas de seguridad temían un atentado. La esposa del periodista, la doctora argentina Cristina Scaglione, encontró la tarde anterior la puerta entreabierta y los medicamentos y el tabaco sobre la mesa. Y todo el mundo aseguraba que M. P. jamás se habría ido voluntariamente sin el tabaco y sin sus boticas.El asunto comenzó a perder dramatismo no cuando se vio a grupos de amigos del desaparecido en el hotel embajada, pared con pared con la casa del columnista. En la quinta planta del hotel, un policía reconoció que M. P. se encontraba en una de las habitaciones. Pero el enigma no quedó completamnete despejado, hasta la una de la tarde cuando Luis del Olmo aseguró que Martín Prieto estaba "bien", "en Madrid" y, concretamente, en un hotel [el Embajada].

Las emisoras de radio pisaron el freno. Salvo la SER, que había mantenido una actitud prudente hasta que hubiera datos comprobados: no dio la noticia y sólo se comentó como una anécdota en las tertulias. El ex ministro del Interior Juan Alberto Belloch, consideró "Llamativo" que jueces no relacionados con las diligencias fueran a casa del desaparecido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de octubre de 1996