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Un muro de color

'Raperos' colmenareños utilizan el aerosol "por la tolerancia y la convivencia"

Los ritmos de hip-hop (una variante del rap) y los aerosoles que pulverizan sus colores componen la mezcla que hace explotar el sentimiento artístico que miles de jóvenes llevan en su interior. Los colores del arco iris se podían ver el sábado reflejados en una pared de 50 metros cuadrados de Colmenar Viejo (28.000 habitantes) que formaba parte de la contribución que el grupo local de pintores de grafitos Doble 0 hizo contra el racismo y la falta de respeto entre las personas. Malcolm X, Bob Marley, la cara de una mujer con un niño, numerosas líneas que componían la firma del artista y hasta un monstruo cómico, formaban parte de las ideas que estos jóvenes, de entre 14 y 20 años, expresaban "por la tolerancia y la convivencia". "Que la juventud apoye estos problemas, que se los tomen más en serio", comentaba César, un pintor de grafitos que había coordinado esta exhibición junto con la Casa de la Juventud.

Las formas de trabajar son diversas. Unos primeros hacen un boceto en papel y luego lo plasman en la pared -"es la parte más difícil"-. A continuación, los colores: "Es positivo que haya colorido, viveza y contraste".

Otros, por el contrario, pasan sus ideas directamente desde la imaginación al muro, como es el caso de Felipe, componente del grupo musical Doble 0, donde hace cuatro años nació este grupo de jóvenes que combinan la música con el colorido.

Antonio ha decidido dar vida a la imagen de Malcolm X, al que considera un símbolo contra el racismo, mientras que Nicolás ha escogido a Bob Marley ("porque me gusta su música").. Otros se han basado en el color como parte de esa mezcla en la que todas las razas se conjuntan.

Estos artistas callejeros, como ellos se denominan, consideran, una buena idea esta iniciativa de que se les ceda una pared para dar rienda suelta a su expresión pictórica: "Nos tenemos que mojar en actos de este tipo, ya que tenemos muchos problemas para pintar por ahí". El muro pertenece a un almacén municipal dedicado a albergar vehículos y chatarra.

Para el director de la Casa, de la Juventud, Pedro Villacampa, este tipo de exhibiciones son positivas, ya que "una cosa es pintar en positivo, con un lema, y otra ensuciar paredes". En este sentido, se están estudiando nuevas iniciativas para que los grafiteros colmenareños desarrollen su afición libremente; se van a habilitar una serie de paneles y se les va a apoyar desde las instituciones locales para que realicen exposiciones.

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Más de un curioso que se acercó para enterarse de lo que allí ocurría quedó sorprendido de la visión artística de estos jóvenes. Dos de ellos llegaron a plantearse el pedirles que pintaran la fachada de su casa.

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