Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Fuenlabrada aprovecha un inicio frenético

El Fuenlabrada sigue firme en casa. Ayer se deshizo del Pontevedra, con apuros, tras un inicio espectacular: tres goles en 15 minutos. Luego el equipo se relajó y acabó asfixiado por el Pontevedra que jugó con 10 hombres durante la segunda mitad.En el minuto 2, el marcador ya reflejaba un 2-0 para el Fuenlabrada. En 120 segundos el equipo local había marcado dos goles y tuvo otras dos ocasiones más. El Fuenlabrada parecía una apisonadora con Javi Sanz y Juan Padilla como estiletes. La defensa adelantada del Pontevedra ofrecía excesivas facilidades para la rapidez de Cañizares y Ángel. La presión de los jugadores del Fuenlabrada desató una serie de ocasiones para los locales que ofrecieron un cuarto de hora exquisito, con jugadas al primer toque y goles.

A raíz del tercer tanto, el Fuenlabrada se durmió. El equipo se acomodó, renunció al balón y recurrió a pelotazos largos y cruzados. El Pontevedra pasó a dominar el esférico y consiguió reducir distancias en el marcador antes del final del primer tiempo.

En la segunda mitad, el Fuenlabrada volvió a animarse durante cinco minutos. Fue un espejismo. El equipo se volvió a echar un sueño. Pérez Hurtado, Ángel y Pedro Aguado optaron por el contragolpe y el Pontevedra por el toque. La falta de precisión en el remate y el portero Juanvi evitaron que el Pontevedra se acercase en el marcador. En los momentos más críticos para el Fuenlabrada Luna, óscar y Guti demostraron que una de las mejores líneas del equipo madrileño es la defensa.

Con los tres nuevos puntos el Fuenlabrada se mantiene como el primer equipo madrileño en la Segunda División B. No ha perdido un partido en casa y está en posición de ascenso.

Otros resultados

El más destacado de los equipos madrileños del grupo I de Segunda B es el Carabanchel, que a pesar de ser un recién ascendido, mantiene el tipo en la categoría. Con la victoria de ayer ante el Mallorca B (2-1), el Carabanchel se encuentra en la zona templada. En el otro partido jugado ayer, el Moscardó arrancó un punto de casa del Langreo (1-1).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de octubre de 1996