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Las fuerzas del antiguo Gobierno afgano derrotan a los talibanes en el norte

Los talibanes, la milicia islámica integrista que el 27 de septiembre tomó Kabul, sufrieron ayer su primera gran derrota. Fueron forzados a retirarse de dos frentes al norte de la capital. Al menos 200 talibanes murieron en las luchas libradas con las fuerzas leales al Gobierno depuesto, atrincheradas en el inaccesible valle de Panshir, a 80 kilómetros al norte de Kabul, y con las fuerzas del señor de la guerra uzbeko, Abdud Rashid Dostum, en el paso de Salang, 90 kilómetros al norte de Kabul.

Los talibanes, envalentonados por sus últimos éxitos, midieron mal sus fuerzas. Sufrieron derrotas en ambos frentes de batalla. Han perdido las posiciones estratégicas que tenían dentro del valle de Panshir, donde están atrincheradas las fuerzas fieles al depuesto Gobierno al mando del general tayiko Ahmed Sha Masud, un hombre que logró impedir el paso al Ejército soviético todas las veces que Moscú lo intentó, lo que le otorgó el título de León de Panshir. Los talibanes fueron obligados a abandonar Golbahar, que estaba bajo su control.En el segundo frente de combate, al inicio. de los túneles del paso de Salang, en las rutas de acceso a las seis provincias norteñas de etnia uzbeka que controla Dostum, los talibán fueron obligados a retirarse varios kilómetros hacia el sur.

La pérdida del valle de Panshir representa un duro revés militar y psicológico para el Gobierno talibán de Kabul, que se ha quedado sin una estratégica ruta de entrada a las tres provincias norteñas que controlan las tropas del depuesto presidente Burhanudin Rabani.

"No quedan talibanes en Golbahar", dijo un cooperante. Agregó que uno de sus colegas vio en la ciudad de Jabal os-Siraj a 39 guerrilleros talibanes muertos en la carretera. Se calcula en 200 la cifra los guerrilleros muertos.

Desde la conquista de Kabul, hace 13 días, los talibanes concentraron sus tropas y armamento en Panshir y Salang, dispuestos a terminar con los focos de resistencia que les faltaban para controlar todo el territorio del país, del que ahora dominan un 75%.

El viernes, los talibanes lanzaron un ataque contra las fuerzas del Gobierno depuesto, refugiadas en el valle de Panshir. El martes, se abrió un segundo frente en Salang. Los hombres de Masud bombardearon a grupos de guerrilleros islámicos y a los refuerzos que se dirigían al paso de Salang y a la cadena montañosa de Kush. Los combates se detuvieron ayer, pero las fuerzas de Masud tienen ahora el control de las montañas hasta Jabal-os-Siraj.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 1996

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