Enseñanza
En la columna 'Aula libre' del suplemento de Educación del pasado martes 24 de septiembre se habla de "tres falacias sobre la religión". A mi entender no hay más que una, la mayor: la libertad de enseñanza o la libertad de educación.Es ciertamente una paradoja, pero, desde el punto de vista de servicio público, nunca podrá haber libertad de enseñanza; la enseñanza deberá ser obligatoriamente neutral, sólo así conseguirá ser libre.
No se puede impartir desde el Estado una enseñanza de izquierdas o de derechas, religiosa o anticlerical, y si la razón me asiste, y parece de cajón, ni una sola peseta de las aportadas por los ciudadanos debe gastarse en ideologizar alumnos y la religión en cuanto qué creencia debe estar excluida del gasto público educativo.
Cierto que los padres tenemos derecho a educar a nuestros hijos en una creencia o ideología -aunque no me parezca sensato-, pero este derecho es de ámbito privado. Podemos hacerlo nosotros, los padres, directamente o encargarlo a catequesis o a partidos, y en cualquier caso el gasto que ocasione no corresponde al Estado.-


























































