Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Evangélico

Si los futbolistas del Barcelona ofrecen un trofeo a la Virgen Montjuïc, o los del Real Madrid a la Virgen de la Paloma, son actos de devoción popular. Persignarse 100 veces antes de saltar al campo de juego es natural. Pero si un jugador, como el último posible fichaje del Madrid (Conceiçao), es de confesión evangélica, pertenece a una "secta evangelista". Supongo que su actuación sectaria consiste en leer, estudiar y razonar el contenido de la Biblia. Incluso puede que la regale (caso de Baltazar y Donato). Estos actos peligrosos justifican, por lo visto, que se les conceptúe como sectarios, en vez de utilizar otra semántica no peyorativa y más correcta como de religión protestante", o "miembro de un grupo o Iglesia evangélica". Conociendo el carácter de EL PAÍS entiendo que no hay mala intencionalidad, pero esto no quita lo ofensivo del. término para el jugador aludido (y para los españoles evangélicos por extensión).El transcribir "evangelista" por "evangélico" es algo tan repetitivo en todos los medios españoles que ya me cuesta entrar a discutirlo (cuatro evangelistas en la historia, cientos de millones de evangélicos en el mundo).-

consejero de Medios de Comunicación de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_