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Miguel Sanz, de UPN, candidato a la presidencia de Navarra

La presidenta del Parlamento foral, la socialista Lola Eguren, designó ayer oficialmente al vicepresidente de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Miguel Sanz Sesma, como candidato a la presidencia del Ejecutivo regional, tras la dimisión del socialista Javier Otano por el descubrimiento de una cuenta bancaria secreta en Suiza abierta a su nombre y relacionada con Luis Roldán y otros dirigentes socialistas navarros.El candidato de Unión del Pueblo Navarro (formación federada con el Partido Popular) a la presidencia del Gobierno foral leerá su discurso programático el día 15 de julio en Pamplona, según acordó ayer la Mesa del Parlamento de esta región.

Finalizado el periodo de consultas, Sanz fue el único candidato designado ante el Parlamento. Este decidió ayer que la contestación al discurso del aspirante por parte de los grupos parlamentarios y la primera de las votaciones se lleven a cabo el día 16 de julio. De no obtenerse las mayorías exigidas en el desarrollo de la investidura (mayoría absoluta en las dos primeras votaciones y simple en las dos restantes), el proceso se repetiría cada 48 horas y terminaría como máximo el 22 de julio.

Asegurar un Gobierno estable

Sanz abogó ayer por un proceso en el que Unión del Pueblo Navarro sea capaz de "asegurar un Gobierno estable alrededor de un programa que recupere la confianza de los ciudadanos en las instituciones". Aunque todo parece indicar que la derecha conseguirá alcanzar el Gobierno de Navarra, las posibilidades de otra fórmula alternativa siguen existiendo.La comisión gestora designada por la Ejecutiva Federal del PSOE se reunió el pasado sábado con los secretarios de las agrupaciones locales del partido en Navarra. Más de 40 apoyaron la reedición de una fórmula de progreso que no entregue el Gobierno a UPN-PP y sólo dos apoyaron el pase directo de los socialistas a la oposición. Ésta última fórmula, sugerida por la dirección socialista, parece ser la deseada por los miembros de la propia gestora y por los parlamentarios forales del PSOE, que son quienes más de cerca han sentido el golpe moral dado por Otano, con quien trabajaban directamente.

Los órganos locales de Izquierda Unida y Eusko Alkartasuna ya han decidido su apoyo a fórmulas que cierren el paso a UPN. Miguel Sanz y otros dirigentes de UPN se entrevistaron ayer con al gestora socialista y lo harán en las próximas horas con Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN), formación de Juan Cruz Alli que tampoco ha deshojado su margarita política. Todos los partidos deben considerar también la incidencia que los nuevos pactos puedan tener en el Ejecutivo de Pamplona, donde el alcalde, Javier Cholurraut, de CDN, gobierna con el apoyo de los socialistas e Izquierda Unida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de julio de 1996