Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Poder judicial y censura previa

En su edición de 5 de junio se publicó un escrito del aficionado al derecho mercantil -así se consideraba su autor- el señor Alfaro Águila-Real, en el que expresaba una vehemente discrepancia respecto de la fundamentación jurídica de mi artículo Poder judicial y censura previa. Su opinión me merece las consideraciones siguientes:1. Existe todavía en sectores jurídicos la inveterada tendencia a interpretar los conflictos de derechos desde la perspectiva sectorial de la propia especialidad. En este caso, a partir de la unilateral concepción de la dimensión económica de los derechos y libertades de la persona; en otros, desde la lógica del ius puniendi. En este sentido, afirmar como hace el replicante que el conflicto SER / Antena 3 es una cuestión reducible a una acción de competencia desleal es ignorar de forma flagrante que el derecho a comunicar información es algo esencial en el Estado democrático; es ignorar la Constitución.

2. Entender que, fruto de esta noción estrictamente económica del conflicto jurídico, se puede impedir cautelarmente nada menos que la emisión de informaciones sobre la solvencia de Antena 3 y asimismo, obligar a la cadena de radio a dar audiencia preceptiva a un representante del canal televisivo, entiendo que no es una medida proporcionada al hipótetico mal que se desea evitar.

3. La interpretación de los límites a los derechos fundamentales no puede hacerse al margen de la Constitución; como diría Galdós, al obnubilado señor Alfaro se le cierran las compuertas del entendimiento al considerar que en este caso el derecho a la información de la SER pueda estar sometido a los límites derivados de la protección de la propiedad (¡leyes de patentes o de marcas!). Eso es pura y simplemente ignorar el sistema de fuentes del derecho.

4. El ejercicio del derecho a la información no es, desde luego, ninguna patente de corso; ahora bien, quien invoque que se ha ejercido lesivamente no puede fundamentarse en simples indicios. Finalmente, señor Alfaro, no caiga en ese error de vieja y periclitada universidad consistente en pensar que su asignatura es la más importante.- Universidad Pompeu Fabra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de junio de 1996