"Hay que adelantarse al problema"

El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma, Manuel Aragón Reyes, tomó posesión el pasado jueves de su cargo como nuevo presidente del Consejo Económico y Social (CES). Sustituye a Miguel Ángel Díaz Peña a los cuatro años de la formación de este consejo, cuya misión es elaborar estudios y dictámenes para las instituciones, sobre temas de índole económica y social, y en concreto sobre las normas del Gobierno regional. Pero Aragón no quiere que el consejo se quede sólo en los temas que le sean propuestos. "Tenemos que ser una atalaya para mirar el futuro, adelantándonos a problemas que se ven venir, como la integración de esta comunidad en un mundo cada vez más interrelacionado". Como ejemplo destaca la posición en la que debe colocarse la región madrileña en el desarrollo de las autonomías y de las relaciones en la Comunidad Europea. "Es importante que no nos quedemos rezagados", destaca.Nacido hace 51 años en Benamejí (Córdoba), casado y con dos hijos, este catedrático de Derecho Constitucional asegura que aceptó este cargo "para hacer algo por Madrid". "Los que hemos venido de fuera", asegura con un suave acento del sur, "nos sentimos muy madrileños, porque esta región acoge a . todo el que llega". En su caso, esto ocurrió hace 33 años. Aquí se licenció y doctoró en Derecho y, salvo algunos años de estancias en el extranjero y otras universidades españolas, aquí ha vivido desde entonces dedicado por completo a la universidad, que simultaneó durante: una época con sus puestos de director del Centro de Estudios Constitucionales y consejero de Estado. Nunca ha abandonado la tarea docente, tal vez por ello quiere dar un nuevo impulso al CES, de manera que en sus informes se recoja cada vez más, además de los problemas económicos, sociales y laborales de Madrid, la problemática de la juventud y los universitarios. "Por mi trabajo sólo me relaciono con jóvenes, yo voy envejeciendo, cambiando, pero mis alumnos no, por eso no he querido dejar de dar clases, así sigo en contacto con esta parte tan importante de la sociedad", explica. "Además, Madrid debe de ser la región con mayor porcentaje de universitarios por kilómetro", continúa, para declarar más tarde que su intención es que sean precisamente las universidades una fuente importante de información y de temas susceptibles de ser tratados: "Me propongo conectar ampliamente el consejo con las universidades", asegura.

El CES está integrado por 27 componentes, nueve nombrados por las asociaciones patronales, nueve por parte de los sindicatos y otros nueve por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, que propone una terna de candidatos a presidente, entre los que este año figuraba Manuel Aragón, finalmente elegido por amplio consenso. "Si no hubiera sido así no hubiera aceptado", apunta, "porque me parece fundamental el consenso para el funcionamiento del Consejo, que desde su independecia debe colaborar en la integración de todos los intereses sociales y económicos".

Aragón pronto aterrizará y tomará contacto con las cuestiones que a partir de ahora deberá estudiar el consejo para elaborar sus informes preceptivos, pero no vinculantes. Le esperan por el momento cuatro peticiones de dictámenes, cuyo contenido no ha querido comentar. "Me gustaría que en la primera reunión, además de conocer a los demás miembros, nos pusiéramos a trabajar en temas concretos". Entre sus preocupaciones, el empleo o el abuso de la droga, "problemas muy graves que preocupan a todo el mundo". Pero dentro de todo ello, la marginalidad llama su atención: "Lo que más me preocupa son los problemas de la gente que vive en situaciones infrahumanas, y eso, existe en Madrid".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de junio de 1996.