Ir al contenido
_
_
_
_
GENTE

REENCUENTRO FELIZ

Tres años y nueve meses ha debido esperar un hermoso perro de caza abandonado en el interior de una sima del pueblo de Santiurde (Cantabria), a la que había caído en el verano de 1992, a que su dueño le sacara de allí. La verdad es que Antonio Díaz Gutiérrez, de 48 años, representante de comercio avecindado en Reinosa, nunca olvidó a su joven compañero de excursiones cinegéticas e incluso retornó a menudo a la boca de la cueva tratando de averiguar si el animal vivía. Pero el absoluto silencio le hizo pensar que había perecido. Para su felicidad, cuatro años después, una vecina le avisó de que Dan vivía en la sima donde había creído verle moverse. Descendiendo por una larga escalera de madera, Díaz pudo recuperar su perro. Que el animal haya sobrevivido en tan angustiosa soledad y abandono no es un milagro: los vecinos del pueblo acostumbran a arrojar a la cueva animales domésticos que después de muertos no son aptos para el consumo. De esta carne se alimentó el hermoso setter, y el agua de la lluvia sació su sed. Cuando el animal olió la mano de su amo, comenzó a agitar el rabo en señal de un gozo singular.-

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_