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Dos pensionistas mueren al desplomarse un puente en el Tajo

La tragedia se cebó ayer con una excursión de 54 pensionistas madrileños que visitaba Aranjuez. Dos mujeres murieron, y otros siete excursionistas resultaron heridos -tres de ellos graves; y se teme por la vida de uno- al desprenderse un puente colgante sobre el río Tajo, por el que cruzaban en ese momento las 11.20 de la mañana- alrededor de 20 pensionistas para adentrarse en los históricos jardines del Príncipe, en Aranjuez (39.417 habitantes).Cinco personas que casualmente pasaban por el lugar y que oyeron los gritos de auxilio de los pensionistas se lanzaron al río y lograron rescatar con vida a la mayoría. Y la provindencial y cercana presencia de una embarcación que efectúa travesías turísticas por el río evitó que la tragedia fuese aún mayor.

Dos carteles, situados en cada lado de la pasarela, prohibían el paso simultáneo por el puente a más de 10 personas. Las primeras hipótesis apuntan como causa del a una sobrecarga de peso. Cuando la pasarela se vino abajo había unos 20 pensionistas sobre ella, según varios testigos del accidente. Unos catorce de ellos cayeron al río y otros seis se quedaron colgados de la estructura metálica, cuya titularidad era ayer una incógnita.

Las víctimas eran miembros de una excursión organizada por el Club de Pensionistas León Felipe de Vallecas (Madrid). Las fallecidas son María Palacios Andújar, de 70 años, y Leandra Pastor. La primera sufrió un ataque cardiaco y pereció ahogada.

La incertidumbre gravitaba ayer sobre la causa del fallecimiento de Leandra Pastor: su cuerpo fue rescatado del río totalmente destrozado por la hélice de la embarcación que acudió al lugar para auxiliar a los angustiados excursionistas que se defendían de las verdosas y crecidas aguas del Tajo. En el lugar de la tragedia el río tenía tres metros y medio de profundidad.

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Hacia los zarzales

Los pensionistas niegan haber sobrecargado el puente y atribuyen la caída a su mal estado

Tras caer al río, los más fuertes consiguieron mantenerse a flote y nadar hacia la orilla para agarrarse a los zarzales, mientras otros (la mayoría, mujeres) se hundían y emergían entre gritos e auxilio. El conductor del autobús y el guía, a los que se unieron los dos tripulantes del barco y otros voluntarios, se lanzaron al río para rescatarles.Un equipo de buzos de la Guardia Civil buscaba al mediodía de ayer en las fangosas aguas del río, crecido por las lluvias, la pierna mutilada por las hélices de una de las fallecidas y las pertenencias de los ancianos que se tragó el río.

José María Cepeda, el alcalde de Aranjuez, se personó desde el primer momento en la zona y nunció que se guardaría un minuto de silencio por las víctimas en el inicio del pregón de las Fiestas de San Fernando, que ayer se inauguraron.

Sobre las 13 horas, el juez procedió al levantamiento de los cadáveres, que fueron trasladados al depósito de Aranjuez, mientras el resto de excursionistas, que habían permanecido en el interior del jardín hasta las 13.30 horas, fueron traslados y atendidos en una residencia de ancianos que la Comunidad posee en Aranjuez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de mayo de 1996

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