Un 'culé' sin enemigos

Nada mejor para la salud política del pacto PP-CiU que un culé al frente de la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid. Pedro Núñez Morgades es del Barcelona. Pero cuando le inviten al palco del Real Madrid no se notará. "Llevaré un policía y un Guardia Civil que me sostengan en la silla para que no cante los goles", bromea. Así evitará los enemigos este hombre de trato fácil, funcionario del Ministerio del Interior, que se maneja bien en las distancias cortas.En su partido, donde ejerce de presidente del comité de Conflictos y Disciplina, no se le conocen conflictos. Su cintura política le ha permitido mantenerse en la dirección regional contra viento y marea. "Creo que no tengo enemigos, es una vocación en. mí. Me gusta sobre todo hablar con la gente, comunicarme. La gente está muy necesitada de ser escuchada". También dirige el Servicio de Atención Ciudadana del PP y es, con diferencia, el político que más se cita con la calle en la calle Génova 13.

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De su casa al despacho, pasea. Ahora cambiará de costumbres y de domicilio. Por seguridad vivirá en el último piso del edificio de la Delegación del Gobierno, en la calle de Miguel Ángel. Será el nuevo vecino de Alberto Ruiz-Gallardón, su jefe político durante los últimos nueve años.

Cuando le dejan, monta a caballo -"me relaja mucho"- y lee historia. También le gusta jugar al mus contra sus amigos de la guardia civil. Al serle preguntado si ha fumado porros, ríe y responde: "Nunca. Sólo fumé un cigarro una vez que me dio hipo. Me aconsejaron que fumara y tragara el humo y cogí un mareo...".

Dicho lo cual, Núñez Morgades anuncia tranquilidad en su incorporación al primer despacho de la Delegación de Gobierno. El lunes, a las diez de la mañana, tomará posesión del cargo.

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