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BARÓMETRO DE PRIMAVERA

La intención de voto no se mueve, y se consolida la cultura del pacto

El clima de opinión sobre la situación política ha experimentado un notable cambio desde las elecciones del 3 de marzo. Según el Barómetro trimestral de Demoscopia para EL PAÍS, un 24% de los ciudadanos opinan que la situación política es buena o muy buena, el doble que en el mes de enero. El sondeo muestra una amplia satisfacción por los resultados electorales. Los acuerdos para formar Gobierno se califican como algo beneficioso para el conjunto de España y muy especialmente para Cataluña y el País Vasco. Felipe González sigue encabezando la estima de los ciudadanos, José María Aznar logra su mejor puntuación y Jordi Pujol dobla con creces la valoración que merecía a los votantes del PP. El Barómetro detecta también una opinión de conjunto muy positiva para el nuevo Gobierno de Aznar.

La intención de voto, es decir la que expresan directamente los encuestados, viene a reproducir casi milimétricamente el resultado electoral del 3 de marzo con una ventaja de apenas un punto para el PP. Será preciso esperar a ver si estas tendencias al remansamiento de las aguas de la opinión pública se consolidan en los meses venideros.La traducción de los indicadores del clima político en la expresión de recuerdo e intención de voto para unas hipotéticas nuevas elecciones resulta muy ilustrativa. El recuerdo del voto emitido hace dos meses resulta más aproximado a la realidad de lo que lo había estado nunca en encuestas de este tipo, estando las diferencias entre la realidad y el recuerdo holgadamente dentro del margen de error.

Los datos del presente Barómetro revelan, por otra parte, una clara tendencia a la consolidación en nuestra sociedad de la cultura del pacto. La mayoría absoluta de los entrevistados (52%) opina ahora que, en general, es mejor que el partido que gane las elecciones gobierne en coalición con otros partidos y no en solitario.

Asimismo, el 50% considera positivo -y sólo el 29% negativo- que ahora el PP haya tenido que buscar alianzas con otros partidos.

El pacto entre PP y CiU es percibido como un éxito tanto para Aznar como, en mayor medida aún, para Pujol. El 60% y 84%, respectivamente, de los entrevistados opinan así. La idea predominante es que dicho pacto integra definitivamente al nacionalismo catalán en la política española, que implica un especial sentido de la responsabilidad histórica por ambas partes y que consolida el sistema democrático español. Al mismo tiempo, un 62% opina que esos acuerdos responden a meras conveniencias oportunistas.

Para el 50% de los españoles, la impresión del conjunto inicial del primer Gobierno de José María Aznar ha sido buena o muy buena; sólo para el 15%, mala o muy mala.

Hace casi tres años, tras la formación del que sería el último Gabinete de Felipe González, sólo un 36% de los españoles manifestaba tener una impresión inicial positiva sobre él.

Seis de cada 10 españoles, estiman que el primer Gobierno Aznar forma un equipo unido y compenetrado, que tiene las ideas claras y que tiene competencia y preparación para hacer frente a los actuales problemas del país.Cinco de cada 10 consideran, además, que tiene un programa concreto de actuación, que va a logra inspirar a la sociedad española optimismo y confianza, que es en conjunto un Gobierno fuerte, capaz de realizar sus objetivos, que logrará mejorar la economía y que gestionará adecuadamente nuestra situación en la Unión Europea. Las opiniones se encuentran en cambio divididas a la hora de considerar si sabrá hacer frente mejor que los últimos Gobiernos del PSOE al paro y al terrorismo, y si será un Ejecutivo estable y duradero.

Comparando estas valoraciones del nuevo Gobierno con la que obtuvo en julio de 1993 e Gobierno recién formado entonces por Felipe González, las actuales resultan ser claramente más positivas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de mayo de 1996