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La izquierda regional rompe su unidad al votar si investigaban al Gobierno del PP

El bloque de izquierdas se quebró ayer durante un debate en el pleno de la Asamblea de Madrid. Los diputados que hacen la oposición al Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón (PP) se enzarzaron entre sí. Por primera vez desde que se inició la legislatura, IU (17 diputados) y PSOE (32) votaron distinto y se hicieron la guerra. Los diputados del Partido Popular asistieron perplejos al fuego dialéctico en las bancadas de la izquierda. El enfrentamiento evitó la creación de una comisión para investigar las ayudas concedidas por el Ejecutivo rezgional a empresas privadas. Los socialistas se abstuvieron "por rigor". Izquierda Unida encajó mal esta abstención: "El PSOE tiene miedo a su pasado".

Según Juan Antonio Candil, portavoz de la coalición, el PSOE no votó ayer la investigación porque teme que le recuerden que uno de los suyos (el socialista Juan Navarro, director general de Empleo hasta hace dos años) tuvo que dimitir tras conocerse que había adjudicado 70 millones de pesetas a antiguos socios suyos por informes que eran simples fotocopias. Candil lamentó la abstención del PSOE: "Eso sí nos aleja..El Grupo Socialista facilita que no se pueda investigar a este Gobierno". Pretendía buscar Izquierda Unida al responsable político del "irregular proceso de adjudicación" de 750 millones de pesetas. a empresas privadas, que culminó con la concesión del dinero a los solicitantes que primero llegaron y que garantizaron la creación de empleo indefinido.

"En la empresa privada el error se paga. Y en la pública se paga mas, porque es dinero de todos los madrileños. Pero no podremos investigarlo por culpa del PSOE", repitió Candil.

Por alusiones

El socialista Fernando Abad replicó por alusiones: "Usted tiene la mala costumbre de insultar y descalificar. Y con eso nunca va a tener la razón". En los escaños del PP le aplaudieron. Pero Candil no se encogió: "Jamás pensé que llamar a la hierba verde fuera un insulto".

Juan Antonio Barrio (PSOE) intervino para señalar que la adjudicación de ayudas había incurrido en irregularidades pero que en ningún caso existían indicios de posibles delitos. Y explicó así su abstención: "Nosotros hacemos una oposición rigurosa, no una oposición basada en gestos".

En medio de la trifulca, el PP subió a su portavoz a la tribuna. Manuel Cobo habló: "Es mentira, rigurosamente mentira, que el consejero de Economía avisase a sus amigos para darles las subvenciones". Y acabó agradeciendo al PSOE su "coherencia política".

En ese momento, los jefes de IU y PSOE, Ángel Pérez y Jaime Lissavetzky, respectivamente, andaban por el pasillo buscando la paz que habían roto sus diputados. Antes de la discusión sobre la comisión de investigación hubo otro altercado entre los parlamentarios Julio Setién QU) y Fernando Abad (PSOE).

Salió Setién a la tribuna para pedir la clausura inmediata del vertedero ilegal de Las Cárcavas (donde 1.800 camiones dejan sus cascotes todos los días desde hace más de dos años). Criticó el diputado de IU la enmienda que a su propuesta habían presentado los socialistas. Le contestó Abad: "No vale decir que se cierre el vertedero. Las ordenanzas obligan a las empresas a garantizar un sitio donde verter. ¿O qué queremos, el caos por el caos? Hay que hacer un plan donde se establezcan nuevos vertederos". Setién utilizó la réplica para aconsejar al socialista: "Si uno no puede mejorar el silencio, mejor se calla". Al diputado del PP Luis del Olmo le desbarataron su intervención: "El señor Abad me ha quitado el discurso, mejor para todos".

Al final, en el pasillo, algunos de los que se enzarzaron en el pleno se abrazaron sonrientes. Entre los socialistas, algunos pedían venganza. En IU se mantenían en sus trece. Jorge Gómez, secretario de política institucional del PSOE, señaló: "La cosa ha ido demasiado lejos

El presidente del Gobierno de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, opinó: "Los ataques al PSOE han sido injuriosos y graves".

El Grupo Parlamentario Popular escapó de la Asamblea hacia un hotel próximo para homenajear a uno de los suyos, Pío García Escudero (recién nombrado portavoz en el Senado). De paso, celebraron, divertidos, la herida abierta en la izquierda regional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de abril de 1996

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