Nacionalismo y territorialidad
El nacionalismo es el equivalente humano de lo que en los demás animales denominamos territorialidad. La agresividad y la defensa del propio territorio frente a los congéneres se hallan íntimamente relacionadas, por no decir que una es consecuencia de la otra. Del mismo modo que el perro o el tigre marcan su territorio con señales olfativas, los hombres lo hacen mediante demarcaciones geográficas, ámbitos lingüísticos o culturales.El nacionalismo obceca al trabajador hasta el punto de hacerle considerar como "uno de los nuestros" al empresario que se lucra con su trabajo, por el mero hecho de pertenecer a una misma nacionalidad, y como enemigo al trabajador de otro sitio; o a un consumidor cualquiera a considerar del mismo modo al comerciante que le cobra por un servicio o mercancía mucho más de lo que realmente vale; o al elector a votar a políticos que defienden los intereses de grupos sociales antagónicos. Ahora bien, mientras que los animales salvajes suelen resolver sus disputas territoriales mediante combates rituales, cuya única misión es establecer cuál es el más fuerte y cuál el que debe ceder, los seres humanos, haciendo gala de una inteligencia y una sensibilidad superiores, suelen echar mano de guerras de verdad que, sin llegar nunca a resolver el conflicto que las originó, dejan todo el territorio sembrado de cadáveres.-


























































