El futuro es David

Siete y tres. Eso fue el Deportivo de la primera parte. Siete atrás y tres adelante, sin conexión. Bebeto, Radchenko y Manjarín quedaron aislados y estáticos, y sus compañeros, incapaces de saltar el muro que plantó el Atlético en el medio campo. Los cambios. Toshack arriesgó en el descanso con sus dos cambios, uno de ellos impopular, porque retiró a Bebeto. Pero acertó. La salida de los jóvenes Viqueira y David animó al equipo, inflamó el ritmo e hizo pasar al Atlético unos minutos de desconcierto. Además, David cazó el primer gol, en bonito cabezazo, y le puso en bandeja el segundo a Radchenko, con un pase sensacional. En este Deportivo alicaído el futuro existe y se llama David.
Dos velocidades. El Atlético, que nos tiene acostumbrados a un ritmo monocorde, fue ayer capaz de jugar con dos velocidades distintas. En las fases del primer tiempo, en las que el Deportivo se encerraba, fue capaz de utilizar la pausa en su juego, de tocar horizontalmente para masticar la jugada. Cuando el Deportivo propuso un ritmo mucho más vivo, en la segunda parte, también tuvo respuesta.
Vizcaíno. Tenido por el patito feo del Atlético (a nadie se le oculta que se le busca un sustituto), ayer tuvo su día. Imponente en el despliegue, en la recuperación y en la solidaridad. Le dio solidez a su equipo.
La bronca. Un penalti perdonado y otro inexistente que sí se señaló. Una expulsión por una patada fuerte, pero no más que otras que no sufrieron el mismo castigo. Son cosas que. sacan a los públicos de sus casillas.


























































