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La oposición pone bajo sospecha que el 'contrato del siglo' lo gane el Santander

La izquierda regional (IU y el PSOE) sospecha que el Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón ha favorecido con un contrato "muy goloso" al Banco Santander porque el presidente de esta entidad, Emilio Botín, apoya al Partido Popular.El consejero de Hacienda, Antonio Beteta, resolvió la semana pasada el contrato del siglo (nunca antes la Comunidad de Madrid adjudicó una gestión con tantos millones en juego) a favor del Banco Santander y del Banco Central Hispano (BCH). Ambos se han quedado con la exclusiva del cobro de los tributos regionales de sucesiones, transmisiones patrimomales y donaciones (cerca de 120.000 millones de pesetas al año). Hasta hoy, el pago de los impuestos sólo podía hacerse en la Caja Postal, sucursal elegida por la Agencia Tributaria para este fin.

Como la gestión de los tributos regionales se ha trasladado ahora a la Comunidad de Madrid, el PP ha cambiado de banco, escogiendo al que considera que más ventajas ofrecía para las arcas regionales.

Manuel Cobo, portavoz del PP, defendió la elección hecha por el Gobierno de Madrid: "El sistema para elegir el banco que cobrará los tributos regionales tiene la virtud de defender el dinero de los madrileños".

El negocio adjudicado al Santander y al BCH genera anualmente más de cien millones de beneficios, según diversos cálculos bancarios. Izquierda Unida y el PSOE tienen su análisis: "Es mucha coincidencia que el banco que apoya al Partido Popular consiga el contrato del Gobierno de Ruiz-Gallardón".

Izquierda Unida y el PSOE también apuntan que la concesión de la mitad del negocio al Banco Central Hispano puede estar relacionada con la presencia de Luis Blázquez, ex alto cargo del BCH en el Gobierno de Madrid como ministro de Economía. Juan Antonio Candil, portavoz de IU, sentencia: "No se entiende este acuerdo con entidades financieras que lo único que han aportado es apoyo político al PP, pero no un beneficio a los madrileños".

PASA A LA PÁGINA 3

IU cita al presidente de Cajamadrid en la Asamblea para que aclare el fracaso de su oferta

VIENE DE LA PÁGINA 1Candil, de IU, imputa al PP un posible trato de favor a Emilio Botín: "Puede ser que haya tenido algún tipo de influencia esa afinidad ideológico-político-económica que parece que existe ahora entre los gobernantes del PP y el banquero Botín, así como la proximidad del BCH a las cuestiones que está llevando la Comunidad de Madrid".

El banco que concedió el préstamo para la compra del caballo Madrid, que le costó 97 millones a la Federación Hípica, fue precisamente el BCH. Un organismo dependiente de la Consejería que dirige Luis Blázquez actuó como avalista de esa operación.

El PSOE también apuntó ayer contra la falta de objetividad del Gobierno de Ruiz-Gallardón: "Alguna relación política tiene que haber", afirma Ruiz-Castillo.

El portavoz socialista, Jaime Lissavetzky, señaló al conocer la adjudicación: "Quiero pensar que es una casualidad que la gestión de estos tributos vaya al Banco Santander después de que Botín haya hecho campana por el PP. Es una buena operación para este banco. No sé si es un botín, pero para botón de muestra baste este botín".

Antonio Beteta, primer responsable de la adjudicación, estalló ayer tarde al conocer las críticas: "Los bancos han aceptado la decisión de la comisión de valoración como buena, mientras que la oposición [IU y PSOE] intenta ensuciar un proceso que ha estado presidido por la transparencia y la libre concurrencia".

Por su parte, Lissavetzky cree que sería impensable en Cataluña que La Caixa no consiguiera este tipo de contratos.

Los diputados regionales de IU y PSOE se quejaron ayer, al salir de la Junta ole Portavoces, por la exclusión (le Cajamadrid del negocio del cobro de los tributos regionales.

La izquierda regional recordó que Cajamadrid dedica parte de sus beneficios a diversos programas de ayuda a los pobres y marginados de la ciudad, a diferencia de lo que hacen los bancos privados con sus dividendos.

Además, el 20% de los miembros de la asamblea general de Cajamadrid es nombrado por la Asamblea de Madrid.

Independiente del Gobierno

Beteta matiza que esta entidad financiera es "independiente del Gobierno regional". Tan sólo está sujeta a la tutela de la Comunidad, que tiene incidencia en el reparto de la obra social en función de sus beneficios.

Cajamadrid ofreció a la Consejería de Hacienda la mitad de los beneficios conseguidos por la recaudación de impuestos, "unos 50 millones de pesetas", según precisaron fuentes de la Comunidad de Madrid. No fue suficiente. "El PP ha excluido a Cajamadrid y ha facilitado la gestión a dos bancos privados. Desconocemos los motivos, pero eso es muy grave", aseguró ayer Candil.

"Es sorprendente que sin conocer cuál ha sido la oferta de Cajamadrid la oposición se queje de su exclusión, como no sea que aspiren a ser contratados algunos de sus dirigentes en dicha entidad financiera, como ha ocurrido anteriormente".

Comparecencia de Terceiro

IU y PSOE han citado a Beteta en la Asamblea de Madrid para que se explique. La coalición también ha pedido la comparecencia, el mismo día y en la misma comisión, del presidente de Cajamadrid, Jaime Terceiro.

"Queremos que Terceiro haga público por qué cree que la oferta de Cajamadrid ha sido rechazada por la Consejería de Hacienda. Y en el caso de que el presidente de Cajamadrid considere que está bien rechazada su oferta, que explique cuál ha sido el motivo por el que Cajamadrid ha hecho una oferta no competitiva", explica Juan Antonio Candil.

Manuel Cobo, portavoz del PP, trató de responder por anticipado al portavoz de Izquierda Unida: "No se ha excluido a Cajamadrid, sino que los otros bancos han hecho mejor oferta".

Beteta añadió que con el sistema de cobro de tributos que ha organizado el Gobierno de Madrid las arcas regionales "tendrán unos ingresos adicionales" de 500 millones de pesetas.

Entre las 11 ofertas que acudieron a la llamada de la Consejería de Hacienda, algunas, como la de Banesto, regalaban a la Comunidad dinero (15 millones de pesetas) para rehabilitar su patrimonio histórico-artístico. Otras, como la de Bankinter, ofrecían a la Administración regional participación en los beneficios producidos como consecuencia del cobro de los tributos regionales.

Hubo tres bancos que no se preocuparon por ofrecer extras pese a que los dirigentes regionales indicaron que este concepto puntuaba.

El Banco Santander y el Banco Central Hispano sí presentaron mejoras y consiguieron el contrato. La patronal de la banca aconsejó al Gobierno de Madrid adjudicar el negocio a dos entidades financieras. Ambas montarán sucursal en un inmueble que aún busca Hacienda para que los madrileños paguen los impuestos de transmisiones patrimoniales (cuando una propiedad cambia de manos), sucesiones (herencias) y donaciones.

También acudirán a estas nuevas sucursales recaudatorias los propietarios de bingos, casinos y establecimientos con tragaperras para pagar los tributos del juego.

Detalles decisivos

Las mejoras de las ofertas presentadas por las entidades financieras que optaban al supercontrato se centraban en dos aspectos: remuneración de la cuenta en la que se mantendrá el dinero hasta que se utilice y los extras.En el primer aspecto, la oferta más alta fue la presentada por el Banco Central Hispano, dado que la fijaba en el mibor (interés al que los bancos se prestan dinero en el mercado interbancario de Madrid) más 0,25 puntos, seguida por la de Banesto (mibor). Hubo algunas entidades (como La Caixa o el Sabadell) que repartían la remuneración por tramos.

En los extras, las entidades se decantaron por dos alternativas: ofrecer créditos o una participación en los beneficios derivados de la gestión de ese supercontrato. Los dos primeros bancos españoles -BBV y Santander- optaron por los créditos. El Santander ofreció uno de mayor cuantía (100.000 millones contra 5.000 millones) y el BBV un mejor interés (mibor frente a mibor más 0,03 puntos). Caja de Madrid o Bankinter prefirieron brindar una participación del 50% en los beneficios. Banesto se descolgó con la propuesta de ofrecer un crédito de 15 millones para rehabilitar el patrimonio artístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de febrero de 1996

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