Aprovecharse de una triste situación
El monopolio que ejerce la funeraria de Madrid obliga a todas las personas (en mayor o menor grado) a ser estafadas con precios de sepulturas, nichos, estancias en tanatorio, transportes, ataúdes, etcétera. Las subidas astronómicas nada tienen que ver con el IPC, rayando el 2.000% por cualquier servicio, y aquí no vale la ley de la oferta y la demanda, ya que son ellos los que dictan los precios, pues no existe la competencia.No les voy a perdonar nunca lo que estos buitres han hecho con el cadáver de mi padre, obligándome a pagar dos meses antes de hacer la exhumación de sus restos por medio de un recibo con vencimiento, y como entonces no disponía de este dinero han silenciado dónde lo han arrojado, aunque es fácil imaginarlo. Tanto en las contrataciones nuevas como en los levantamientos de servicios temporales (10 años) se aprovechan cogiendo a personas destrozadas por el dolor de la pérdida de un ser querido, y con artimañas religiosas y tradicionales les exprimen hasta la última peseta.
De esta situación sólo hay un culpable, el señor Álvarez del Manzano, alcalde de Madrid, que privatizando este servicio está llenando los bolsillos de estos especuladores de la muerte.-


























































