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Entrevista:

"Tapar emociones negativas socava las defensas del cuerpo"

El estrés no es bueno ni malo: lo importante es la forma de enfrentarse a las emociones negativas que provoca, afirma el psicólogo estadounidense Charles D. Spielberguer, profesor de la Universidad de South Florida y uno de los más prestigiosos investigadores sobre el papel de emociones como la ira o la ansiedad en el desarrollo del cáncer y de las enfermedades cardiacas. "La frustración que crea la necesidad constante de controlar y negar determinadas emociones es lo que acaba debilitando la maquinaria del cuerpo", asegura. Este podría ser, según sus investigaciones, uno de los factores en la génesis de ciertos procesos cancerosos.Pregunta.¿Qué es el estrés desde el punto de vista psicológico?

Respuesta. El estrés es un proceso que experimentan, de forma natural, todos los individuos. En él intervienen tres elementos: la fuente de la presión, las emociones que provoca y la forma en que el individuo percibe esa situación y reacciona. Algunas personas experimentan eI mundo con una sensación de mayor peligro que otras. Cuanto mayor es esta sensación, mayor ansiedad se experimenta. Por ejemplo, cuando uno siente que ha sido tratado injustamente, esto provoca enfado o ira. Algunas per sonas lo aceptan y lo expresan y otras bloquean esa expresión o luchan contra ella. Lo importante es la forma en que el individuo maneja esas emociones. De ello depende que ese proceso que denominamos estrés contribuya o no al desarrollo de ciertas enfermedades como el cáncer y los trastornos cardiacos. Ambas son enfermedades relacionadas con la forma en que el individuo percibe el entorno.

P. ¿Cuáles son los rasgos que convierten a una persona en más vulnerable frente a estás enfermedades?

Existe, por ejemplo, lo que, denominamos individuos de personalidad tipo A, aquellos. que sienten con mucha frecuencia que se les trata injustamente, y expresan de forma abundante sentimientos de ira, al mismo tiempo que tratan de controlarlos. Estos son los que tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas. En un estudio finlandés sobre el corazón que se está llevando a cabo con un seguimiento de individuos sanos se ha descubierto que la progresión dé la arteriosclerosis y la probabilidad de un ataque al corazón son mucho más elevadas en aquellos individuos en los que se da al tiempo un elevado nivel de cólera y un elevado esfuerzo de control sobre ella. No es ninguno de estos procesos, por sí mismo, lo que aumenta el riesgo sino la combinacíón de ambos.

P. ¿Qué ocurre en el caso del cáncer?

R. Mis estudios se han centrado en 'el cáncer de mama. Suele tratarse de mujeres que, al contrario, se han acostumbrado a eliminar de sus mentes todo sentimiento de enfado y de ira, como un mecanismo de defensa. Se niegan a experimentarlos y los reprimen, porque necesitan tener una relación armoniosa con los demás para sentir que se las quiere -en la relación con sus madres, por ejemplo-, y aprenden, desde muy temprano, a sacrificar sus emociones para obtener esa armonía y ese afecto en sus relaciones. Esto se convierte en un estilo de vida basado en un fortísimo mecanismo psicólogico de defensa para evitar las emociones dolorosas. Es como un sistema inmune psicológico que mata todas las emociones negativas. Sin embargo, hemos visto que esta defensa acaba debilitando el propio sistema inmune biológico.

P. ¿De qué forma se relacionan estos factores psicológicos con, los mecanismos inmunólógicos?

R. Sabemos que hay una correlación clara entre los factores psicológicos y la forma en que uno maneja sus emociones y los procesos biológicos de la enfermedad, igual que influyen otros elementos del estilo de vida, como fumar o comer, pero no sabemos todavía cómo funciona exactamente el cuerpo. De momento, hemos comprendido que esos factores están claramente relacionados con el deterioro de los mecanismos del cuerpo frente a los estímulos del entorno. Lo importante es que, la explicación debe ser multidisciplinar.

P. ¿Cómo podría influir esto a la hora de encarar los tratamientos?

R. Una de las vías de trabajo podría ser el ayudar a estos individuos a que expresen sus emociones. Las personas con cáncer tienen un tabú contra el sentimiento de enfado por su enfermedad. Es demasiado doloroso para ellas. Por eso, con frecuencia, aprenden a reprimirla, negarla y finalmente suprimirla. Sin embargo, cuanto mayor es este mecanismo de represión, mayor probabilidad de recaídas y de una evolución más rápida existe. La cólera es aIgo natural y normal. Lo anormal es la defensa constante contra las emociones, tratando de controlarlas. La cólera forma parte de nuestra naturaleza. Las personas luchadoras tienen una mayor supervivencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de noviembre de 1995

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