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Reportaje:

El 'subidón' de Romay

Los Panteras se clasifican para la final de la Copa en el día del debut del ex 'pívot' del Real Madrid

Tenía mono de vestuario, necesidad de sentir el subidón de adrenalina, el nudo en el estómago. Y ayer lo pudo conseguir. Embutido en una coraza, marcada con el nombre de Los Panteras, Fernando Romay se estrenó como jugador de fútbol americano. El ex baloncestista del Real Madrid jugó en la segunda mitad del partido y sólo pudo describir su sensación con una palabra. "Es alucinante" dijo. "Parece que te van a matar, pero no. El choque es violento, pero no te haces daño".Su debut no pudo ser mejor. Los Panteras vapulearon a los Pioners de Hospitalet: 40-12 fue el tanteo del equipo madrileño en su primer partido de la temporada, que le da acceso. a jugar la final de, la Copa de España en Sevilla, el 28 de octubre.

Romay fue la estrella. El público bramó cuando el ex pívot saltó al terreno de juego. Con el 78,a la espalda, -dejó claro que se toma en serio el asunto. Es su hobby, pero se lo toma a pecho. Situado en la banda, junto a sus 44 compañeros de equipo, no dejaba de animar a, los suyos: "Venga, que está muy bien, hostia", gritaba. El frío que hacía en la banda del estadio de La Peineta obligaba al gigante a mover sus 130 kilos al ritmo del I feel good, de James Brown, gue sonaba por megafonía. "Estos se tiran a comer hierba, a la altura del tobillo", se quejaba, en alusión a los Pioners de Hospitalet. Sus enormes zapatillas firmadas por Patrick Ewing eran el único resquicio que recordaba su carrera deportiva bajo los aros.

En el intermedio, mientras se retiraba en carrera hacia el vestuario, comentó el desarrolló de la primera parte: "La línea de ataque está jugando muy bien, ésa es la clave de nuestra ventaja", dijo. A las puertas del vestuario, ya caminando, se detuvo en las sensaciones: "Es increíble lo bonito que es el ruido de este deporte, el choque de cascos y corazas. Tiene un sabor muy especial".

A las 19.03, los cinco mil espectadores que poblaban las gradas de La Peineta se ponían en pie para saludar el debut de Romay. "Vamos, Fernando, mátalo" le animaban, desde la banda. El jugador, con el número 59 de los Pioners, era el primero en sentir las consecuencias de tener enfrente a un tipo de 2,13. Romay tenía que. sujetarle, pero se lo ventiló, sin esfuerzo aparente, con un empujón. El 59 besó el césped.

A su alrededor, todos los jugadores estaban pendientes del ex pívot Mariano de las Heras, el jugador-presidente de Los Panteras, le recolocaba la camiseta en una pausa del juego. "Esto es increíble, engancha. No sé si he jugado bien, pero lo he hecho, que es lo importante". Su entrenador, Javier Nieto, celebró la presentación: "Lo ha hecho muy bien. Aún está verde, pero no ha cometido ningún fallo. Vamos a contar con él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de octubre de 1995