Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

De joven a joven

Bandaneira, Molucas, Indonesia.

Si de algo estoy seguro, es que ahora mismo soy el único español que escribe sobre una rústica mesa de bambú, rodeado de arrozales, en una bellísima y perdida isla asiática. La virtud de ser joven me empuja a dialogar cara a cara con el resto de mis semejantes. Pero semejantes no en la personalidad ni en el aspecto, ni tan siquiera en la edad o las preferencias. Me refiero a aquellos que cada día, y contra cada vez más altos obstáculos, luchamos por la razón más simple de la existencia: vivir.Porque vivir no es sólo respirar, es precisamente la parte activa de cada uno, como el riesgo, la energía, el movimiento en bloque... El firme propósito de la seguridad, la prudencia y el temor, canalizan lo que nació sin huella: la vida.

Con los años el miedo alimenta la ignorancia, haciéndonos nuestros propios esclavos. Obteniendo como fruto el opaco placer del que no arriesga nada y nada pierde. Vaya por delante mi cortísima experiencia como emprendedor, pero creo que creada de aquel sabor que anteriormente he buscado.

Por ello yo continúo arriesgándome y os animo a que deis el paso más corto y simple de vuestra vida. Pero de uno en uno. No todos a la vez. Si por mí pasa el destino de algún semejante, bienvenido a esta estación.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de septiembre de 1995