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Cartas al director

Ironías

Un señor, irónicamente llamado Ángel Montero, se indigna de que se hable de admitir extranjeros (pobres) a trabajar en reciprocidad a los muchos más emigrantes españoles de los últimos decenios. Yo procuro luchar contra las tendencias racistas, esa forma extrema de egoísmo que todos más o menos tenemos. Pero si algún día he de considerar a alguien como no humano no será a un negro o indio, sino a individuos tan inhumanos como ese "Ángel". Sin duda es un legítimo descendiente de aquellos emigrantes nuestros que robaron y mataron pueblos enteros, y ahora condenan también a enteras razas por la pequeña delincuencia de individuos aislados, acosados por la extrema necesidad a que les lleva el cruel rechazo por parte de nuestra sociedad- .

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