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Interior intentó echar a tres niños guineanos hijos de una residente legal

Tres niños ecuatoguineanos de 3, 7 y 11 años, 1 que el 2 de julio llegaron sin visado al aeropuerto de Barajas, estuvieron a punto de ser devueltos a su país el pasado domingo a pesar de que la madre de dos de ellos y tía del tercero es residente legal en Madrid. Ayer, la Delegación del Gobierno, atendiendo por fin a numerosos requerimientos del Defensor del Pueblo, garantizó que los niños seguirán en España hasta que la Comisión de Tutela del Menor de la Comunidad decida si procede que se reúnan con su madre y tía respectiva. Algo que, según el Defensor del Pueblo, la autoridad debía haber hecho desde el principio. Los pequeños permanecen en un centro de acogida.El Defensor del Pueblo critica que la Delegación haya intentado echar a unos chiquillos que, si bien han llegado de forma ilegal, podrían convertirse en residentes legales. El niño de tres años y la niña de 11 son hijos de Iluminada B., una mujer treintañera natural de Malabo (Guinea Ecuatorial) que llegó a Madrid hace casi un lustro, trabaja de empleada doméstica, está separada y vive en Alcalá de Henares. Posee permiso de trabajo y residencia desde hace dos años y como natural de Guinea- Ecuatorial podría solicitar ya la nacionalidad española.

Los pequeños llegaron el 2 de julio a Barajas, acompañados de otra pariente adulta, con el fin de reunirse con Iluminada. Pero, como los tres carecían del visado de entrada, quedaron retenidos en las dependencias policiales de Barajas. El día 4 fueron trasladados al centro de acogida de Hortaleza. Desde entonces la Comisión de Tutela estudia la situación de la madre para ver si procede que le entreguen a los pequeños. Un trámite lento, ya que los documentos deben ser autentificados en Malabo. El Defensor del Pueblo asegura que lleva desde el día 2 esperando una respuesta por parte de la Delegación. "Pero nos han respondido con evasiva", aseguran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de julio de 1995