Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Arrecia la crispación entre los trabajadores del naval, que preparan una huelga contra el plan de ajuste

La tercera reconversión del sector naval provocó ayer manifestaciones y asambleas en Sevilla, Cádiz, Bilbao y Vigo, las zonas más afectadas por la desaparición de 5.100 empleos en el sector junto con Cantabria.El ministro de Industria, Juan Manuel Eguiagaray, se! mostró "comprensivo" con os trabajadores, pero afirmó que "hay 45.000 millones de buenas razones para llevar adelante el plan", en referencia a los millones de pesetas que perderá la empresaaño. El ministerio ha convocado a los sindicatos el próximo lunes para comenzar la negociación del plan, mientras éstos anuncian que presentarán una propuesta alternativa y tienen todo dispuesto para convocar una huelga general en el sector.

En Sevilla, unos 300 trabajadores del naval cortaron el tráfico y quemaron varios neumáticos ante las puertas del Parlamento andaluz, al comienzo de un debate parlamentario, informa Esther Rodríguez. La presencia policial era abundante aunque no llegaron a producirse incidentes. El presidente del comité de empresa de Astilleros de Sevilla, Ignacio Sánchez, declaró a Europa Press que "sí nos provocan, y esto es una provocación, vamos a responder con dureza y vamos a llegar hasta el final".En Cádiz, unas 4.000 personas, según los organizadores, y 3.000 conforme a los datos de la policía local gaditana, participaron ayer en la manifestación que protagonizaron trabajadores de Astilleros Españoles SA (AESA) de Cádiz y Puerto Real y ciudadanos. La manifestación transcurrió por calles de la capital gaditana, informa Antonio Yélamo, sin que se registraran incidentes.

En el País Vasco, el comité de La Naval de Sestao anunció que mañana viernes estudiará el carácter de las movilizaciones que piensa emprender en contra de la reducción del 55,7% prevista para la plantilla de esta factoría, informa Efe. Los trabajadores de Astilleros Españoles en Sestao pararon ayer durante dos horas para asistir a una asamblea. Los trabajadores de Barreras, en Vigo, celebraron también ayer una, asamblea donde se analizó la. situación.

Mientras, en Madrid, el ministro de Industria y Energía, Juan Manuel Eguiagaray señalaba que "se comprenden las inquietudes de los trabajadores ante su futuro y que protesten y se expresen, a veces, en términos muy duros". Si bien "existen 45.000 millones de buenas razones [en pesetas, las pérdidas del sector] para hacer el plan". Entre ellas, que éste año es el último de vigencia de la prórroga de la séptima directiva de la UE en la que se determina cuál es el régimen de ayudas públicas al sector, según el ministro.El lunes, negociación

"Queremos que este plan sea pactado con los sindicatos", añadió. Para el próximo lunes está convocada una primera reunión de la División Naval del INI con los sindicatos, aunque éstos habían solicitado un aplazamiento y aún no han decidido si piensan acudir o no. Las centrales han anunciado que presentarán un plan alternativo y, mientras, tienen tienen todo preparado para la convocatoria de una huelga en el sector. Eguiagaray dijo ayer que habrá igualmente conversaciones con las comunidades autónomas.

Una de las más afectadas, la autonomía gallega, se mostró ayer contraria al plan del INI. El presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, manifestó su rechazo, mientras que el consejero de Industria, Antonio Couceiro, admitió la necesidad de acometer un último ajuste en el sector naval, aunque calificó de "salvaje" la propuesta de la Administración central.

El secretario general de la UGT, Cándido Méndez, expresó ayer en Zaragoza su temor porque "la quiebra" de la acción del Gobierno y el estado de "postración" en el que se encuentra a su juicio el ejecutivo pueda provocar "un incendio laboral" en los próximos meses, informa Efe. Méndez citó en este sentido, los recortes "drásticos" que se piensan imponer en. el sector naval.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de julio de 1995

Más información

  • Eguiagaray asegura que hay "45.000 millones de buenas razones" para la reconversión