Responsabilidades
Resulta inevitable manifestar la situación de abandono de la que son objeto los perros ante nuestras necesarias, imprescindibles e insustituibles vacaciones veraniegas. No cabe la menor duda de que es extremadamente mejor despreciar la amistad y fidelidad del compañero de cuatro patas antes de renunciar a un fabuloso viaje que servirá para liberar la tensión del vivir cotidiano.La actitud del individuo capaz de cambiar unas vacaciones por una amistad de insensatez, frivolidad e irresponsabilidad.
Existen, numerosas instituciones en donde nuestras mascotas son correctamente atendidas y no corren el peligro de acabar al margen de una carretera.
Por consiguiente, seamos más maduros y responsables y al aceptar a un canino u otro animal en nuestra casa, acojámoslo con todos sus defectos y, como si de un matrimonio se tratase, tengámoslo en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad y sin que las vacaciones nos separen.-


























































