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La junta de Tibidabo rechaza las cuentas de 1994

La junta de accionistas de Grand Tibidabo, reunida ayer, en Barcelona, rechazó las cuentas de la compañía correspondientes a 1994 presentadas por el consejo de administración, presidido por Jaume Casajoana. Estas cuentas incluían unas pérdidas de más de 14.000 millones de pesetas. Prácticamente un 30% del accionariado, equivalente al 60% de los presentes, votó en contra del informe presentado por el consejo. Los administradores judiciales nombrados por el juez Joaquín Aguirre, que ostentaban la representación del 20% del capital de Javier de la Rosa, como Alfredo Sánchez Bella, que recientemente adquirió, un 12% en manos del Banco de Santander, fueron los accionistas más significativos que rechazaron las cuentas. Sin embargo, la mayor parte de los pequeños accionistas que intervinieron también expresaron su opinión contraria. Al no aprobar las cuentas, el consejo de la empresa deberá convocar una nueva junta dentro de dos meses. Hasta entonces, la empresa vivirá una situación crítica que podría desembocar en la quiebra.

La Junta, a la que asistieron unas 700 personas, tuvo dos momentos de máxima tensión. El primero de ellos, cuando uno de los pequeños accionistas recordó al anterior presidente de la sociedad, Javier de la Rosa, al que calificó como Iadrón y chorizo de guante blanco", afirmación que fue saludada por los asistentes con una cerrada ovación.

Posteriormente, la temperatura de la sala subió varios grados cuando quiso intervenir Sánchez Bella, a quien otros accionistas habían acusado de participar en una operación destinada, a liquidar la sociedad. Sánchez Bella intenté en un par de ocasiones exponer sus puntos de vista, en medio de gritos generalizados de los accionistas presentes. Al tercer intentó explicó que el Santander le había concedido un crédito para comprar las acciones.

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