Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tango, pasodoble y merengue

Una treintena de parejas participaron en un concurso de- baile en Alcorcón

Verdaderos artistas del tango, pasodoble y merengue participaron el pasado jueves en el primer concurso de baile de Alcorcón (144.850 habitantes), celebrado en la Casa de la Cultura. Las bases de este concurso permitían participar a todas las parejas hombre-mujer mayores de 16 años que no fueran profesionales. El jurado, compuesto por personas de la Universidad Popular del municipio, valoró la técnica, el estilo, el ritmo y el vestuario. Los premios de cada modalidad eran 30.000 pesetas y trofeo para el primer galardón y 10.000 pesetas y trofeo para el segundo.Se apuntaron cerca de una treintena de parejas. Los más baiIones lo hicieron a las tres modalidades. Mientras, otros iban sólo a la especialidad que dominaban. Las edades eran muy dispares. Desde los veinteañeros a los más veteranos, que llegaban a los 70 años. Según las dos únicas parejas de la tercera edad participantes, lo que hay que saber para bailar bien es llevar bien el compás de la música y que la pareja acompañe. Y sus parejas les acompañaban. Juan Blázquez y Casildo Alcañiz han bailado, según ellos, desde siempre pero al modo clásico. "Yo prefiero el tango de siempre, el facilito, el de meter la pierna dentro", comentaba Juan Blázquez.

Su edad no les impidió bregar con los más jóvenes. Una pareja joven ganó el primer premio del tango. Era la primera vez que Myriam Cifredo y Francisco Javier Correas se presentaban a un concurso de baile. Llevan dos años con este entretenimiento y aseguran que es fundamental que te guste bailar para hacerlo bien. En su tango se mezcló la filigrana y lo vistoso. Resultaron vencedores frente a otras cinco parejas.

Además, quedaron segundos de pasodoble. En este estilo y frente a 21 participantes, ganó un matrimonio de mediana edad que también consiguió el segundo premio de tango.

En merengue, con 16 parejas, ganaron Piedad Sánchez e Hilario Tamayo. Se estrenaron en concurso y en premio. "Empezamos a bailar en octubre y desde entonces bailamos viernes sí, viernes no, en una discoteca de aquí de Alcorcón", explicaron.

El local se quedó pequeño a pesar de sus grandes dimensiones. Además de los participantes y organizadores, asistió mucha gente que en gran parte tuvo que permanecer de pie. Entre los bailes de los concursantes de una modalidad y otra, actuó una pareja de profesionales.

Las organizadoras del concurso se quedaron sorprendidas por la gran afluencia de público y de participantes. Magdala Olivé y Charo Bazo pensaban antes del concurso que organizar una aventura de este tipo era más sencilla de lo que resultó en realidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de junio de 1995