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El PSOE y el PP llevan a los tribunales la política de Valdemoro

La fiscalía de Madrid se ha convertido, durante el último trimestre, en el árbitro de los asuntos públicos en Valdemoro (20.000 vecinos). El PP ha trasladado al fiscal diversos casos que a su juicio pueden demostrar irregularidades en la gestión del alcalde, el socialista José Huete.En diciembre, el portavoz del PP en Valdemoro, Francisco Granados, presentó en la. fiscalía documentos sobre la posible apropiación indebida por parte del alcalde de 20 millones de pesetas obtenidos por la venta de una finca a la empresa constructora Eydisa. Huete no ingresé el dinero, pese a los requerimientos del interventor en la caja municipal, porque dijo que había utilizado "esa cantidad para pagar una deuda del Ayuntamiento con la empresa". El regidor se querelló contra Granados y contra el antiguo interventor, Ramiro Calatayud, al que acusa de robar y falsificar documentos.

El pasado enero, Huete acudió a declarar ante el fiscal por este asunto y se enteró de un nuevo caso contra él, esta vez relacionado con la empresa municipal de servicios Aserval. Según el PP, Huete y el concejal de Urbanismo, Antonio Serrano, perciben por asistir a las reuniones de Aserval, aparte de 20.000 pesetas en concepto de dietas, otras 100.000 por labores de gestión. Para los populares "es un claro ejemplo de sobresueldo, ya que son concejales liberados y sólo pueden cobrar un sueldo del Ayuntamiento". Según Serrano, sin embargo, se trata de una medida positiva que ahorra al pueblo tener que contratar un administrador para Aserval.

En el pleno del miércoles, los cuatro ediles del PP abandonaron el salón ante lo que consideraban "actitud dictatorial del alcalde a la hora de conceder la palabra". El pleno versaba sobre el Plan General de Ordenación Urbana, y en él, Huete anunció una nueva demanda contra Granados por intromisión en el honor y otra contra el concejal popular Miguel Ángel Duque, quien acusó públicamente al regidor de "pasar sus vacaciones con un conocido constructor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 1995