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IU correrá sus listas para reemplazar a las dimisionarias

Se aceptan las dimisiones. Que cortan las listas. Cada tendencia que se apañe con los puestos convenidos para los nombres femeninos. Otras mujeres deberán cubrirlos. Esta secuencia resume algunas de las decisiones que la dirección madrileña de Izquierda Unida ha adoptado: quiere así atajar la situación creada por la dimisión de tres de sus candidatas para las elecciones del próximo mayo, disconformes con la, a su Juicio, escasa presencia de mujeres. Izquierda Unida pierde así a tres de sus caras femeninas más conocidas, que se unen a la ya anunciada ausencia de Isabel Vilallonga.

Las tres dimisionarias -Susana López, Teresa Nevado y Maite Martínez, de dos tendencias políticas distintas y todas ellas candidatas a la Asamblea- se apearon de las listas de la coalición de izquierda por considerar que las mujeres se hallan representadas en las candidaturas por debajo del 35% establecido en IU (en las listas. figuran sólo siete mujeres entre los 26 primeros candidatos autonómicos y cuatro entre los 15 primeros aspirantes a concejales). Antes de acceder a figurar en una candidatura, también renunció la concejal Begoña San José. Otras ocho mujeres permanecen en puestos con posibilidades de ser refrendados en las urnas y tres más habrán de cubrir los vacantes.

Dos de las dimisionarias, López y Nevado, habían participado en la elaboración de las listas, según el portavoz de IU en Madrid, Luis Cabo. La dirección de IU en Madrid acusa a las dimisionarias de "deslealtad y de intentos de desestabilización de la normalidad interna y del consenso, trabajosamente conseguidos en la última. "Cuarta asamblea regional", celebrada el pasado mes, de noviembre.

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Las dimisiones amenazan el equilibrio interno de IU

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Las candidatas dimisionarias aseguraron ser leales a la coalición al reivindicar el 35% de mujeres en las listas electorales, como expresaron en una asamblea celebrada el martes en Madrid. Otras asistentes a la reunión les acusaron entonces de encubrir bajo un falso feminismo métodos políticos "masculinos" y ambición de poder.

Los sondeos atribuyen a Izquierda Unida 10 concejales y entre 19 y 21 parlamentarios regionales en los próximos comicios municipales y autonómicos del mes de mayo, según fuentes de esta formación política.

Conflicto abierto

El conflicto abierto pone en peligro el equilibrio político interno de IU. Su militancia en Madrid se reparte entre cuatro corrientes con sensibilidades ideológicas, líneas de actuación política y alianzas distintas; la corriente, mayoritaria (Marisa Castro, Begoña San José, 601/6); la denominada ortodoxa (Susana López, Maite Martínez, ambas dimisionarias, 30%); Nueva Izquierda (Teresa Nevado, dimisionaria, 71/6), y el grupo ecosocialista, en el que figura la candidata Concha Denche.

A la hora de elaborar las candidaturas, las cuotas femeninas y las cuotas asignadas a cada corriente se solaparon y, presumiblemente, primaron estas sobre aquéllas. Su embrollo ha generado una situación de difícil salida, que las dimisiones de candidatas acentúan, mientras no se resuelvan de forma aceptable para las feministas y para las cuatro tendencias.

En los números, tras la decisión de IU en Madrid, y de no sobrevenir una negociación es pecial con las dimisionarias en días venideros, las cosas que dan así: de los 99 nombres que componen las listas de Izquierda Unida a la Asamblea de la Comunidad- autónoma, así como de los 55 que forman la lista de IU al Ayuntamiento, un 35% corresponderá, en cada una de las candidaturas, a mujeres, consideradas en su con junto, según asegura la dirección regional.

Y ello porque "los estatutos federales de IU, hablan de porcentajes globales, no segmentados o ceñidos a los tramos de salida (los que se cree que serán conseguidos en la elección)", asegura Luis Cabo, portavoz de la dirección regional de Madrid.

"Lo nuevo hoy", agrega Cabo, "es que un sector muy importante de mujeres, entre las que figuran la concejala Marisa Castro, así como Inés Sánchez, Nicasia de la Cruz, Marina Díaz, todas candidatas en una u otra listas, han difundido un escrito en el que denuncian manipulaciones".

La concejal Begoña San José, firmante del escrito, que renunció a figurar en las candidaturas, se halla vinculada a la tendencia mayoritaria, en la que se encuentra el grupo más amplio de mujeres partidarias de continuar en las listas, como Marisa Castro.

Marisa Castro asegura: "Como feminista y como mujer he defendido en todas las ocasiones la cuota del 35% de mujeres en las listas de IU", explica. "Pero bajo ningún concepto estoy dispuesta a permitir" añade, "que algo que tanto trabajo nos ha costado conseguir [la cuota] sea instrumentalizado por unas mujeres que han intervenido en todo el proceso de elaboración de las listas; las han consensuado; han dado su visto bueno y, ahora, de sopetón, intentan crear una crisis que no responde a intereses feministas, sino a otros de: muy distinto signo".

La concejal subraya que "el de Izquierda Unida es un proyecto de mujeres y de hombres". Y agrega: "Desde la corresponsabilidad a que ello nos obliga y desde el respeto a los órganos de direccion de IU, no tengo más remedio que mantenerme en las listas [ocupa el puesto tercero en la candidatura al Ayuntamiento] y, desde luego, no comparto en absoluto esas maniobras".

"Ni los hombres son mis enemigos de clase, ni las compañeras que plantean esto son mis enemigas de clase; ahora bien, éstas responden a patrones de conducta más bien masculinos que a intereses solidarios con las mujeres", remató Marisa Castro.

Para Isabel Vilallonga, dirigente de Nuevas Izquierda, opuesta a la línea mayoritaria en la- que se encuentra Marisa Castro, "una cosa es hacer una lista electoral teniendo en. cuenta las corrientes y otra bien distinta es sustituir la política por la áritmética a secas".

A juicio de la diputada, "la corriente mayoritaria no tiene gente para encabezar las dos listas, y ahí reside el problema". Según Vilallonga, "si los dos objetivos de estas elecciones son los de parar a la derecha política y convertir a IU en el primer partido de la izquierda, es necesario presentar una candidatura con tirón electoral y popularidad suficientes como para conseguir estas dos metas". Y sentencia: "Anteponer los intereses de la coalición a los de los electores es un error".

La dirección regional de Izquierda Unida en Madrid sugería ayer una fórmula según la cual una vez que se hayan conseguido los escaños o las concejalías, tras las elecciones, algunos candidatos podrían renunciar a sus cargos para cederlos a mujeres.

Por su parte, Teresa Nevado, una. de las tres candidatas dimisionarias, calificó de "absurda" dicha proposición. "Los cargos tienen carácter personal", dijo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 1995

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