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CARTAS AL DIRECTOR

El butano no es tan caro

En relación con el editorial de su periódico publicado el día 18 de enero sobre el aumento del precio de la bombona de butano, me gustaría precisar:1. El mercado español del butano y propano se encuentra liberalizado desde noviembre de 1992. En, el marco de esta liberalización, en noviembre de 1993 se comenzó a aplicar una fórmula de precios máximos de venta que se compone de tres sumandos: el precio internacional de la materia prima, el coste del transporte marítimo a España y los gastos de distribución, envasado y comercialización.

2. Desde la entrada en vigor del nuevo sistema de precios, el precio de la bombona de butano ha experimentado modificaciones al alza y a la baja, en función de la evolución de los mercados internacionales.

3. Las recientes subidas se de ben exclusivamente, tal y como señala correctamente su edito rial, al coste de los fletes y de la materia prima en los mercados internacionales, que se han incrementado en un 5% y en un 39%, respectivarnente, desde noviembre del año 1993. Estos aumentos tienen su origen en una mayor demanda de butano por razones estacionales (invierno en el hemisferio norte) y al repunte de la actividad petroquímica internacional, gran consumidora de estos productos como materia prima, sobre todo en Extremo Oriente.

4. Hay que recordar que el tercer componente de la fórmula -los gastos de distribución, envasado y comercialización de Repsol Butano- no ha variado desde su introducción en noviembre de 1993. En consecuencia, Repsol Butano ha tenido que absorber todos los incrementos de costes producidos por es, te concepto durante este periodo.

5. Respecto a la sugerencia de algunas asociaciones y del propio editorial sobre la conveniencia de que Repsol Butano mantenga sus precios moderados, resulta oportuno, que la opinión pública y los consumidores conozcan que Repsol Butano realiza la distribución y comercialización del butano a los precios más bajos de la Unión Europea, inferiores a la mitad de los practicados en promedio en los principales países europeos (85,9 pesetas / kilo, frente a 178,4 pesetas / kilo). Esta comparación es aún más favorable si se tiene en cuenta que en el caso de Repsol Butano los precios incluyen la entrega en el domicilio del cliente, mientras que en los restantes países son precios en el punto de venta del distribuidor.

6. En esta línea comparativa, destacar que en los últimos años, lejos de converger en precios con Europa, ha aumentado el diferencial, ya que desde el año 1988 los precios promedios europeos han subido más de 40 pesetas / kilo, mientras en España sólo han subido 20 pesetas / kilo.

7. Resulta evidente, a la vista de la importante diferencia de precios existente con otros países europeos, que el principal beneficiario de esta situación ha sido el consumidor español, por la persistencia de precios comparativamente muy bajos. Esto, como contrapartida, ha dado lugar a que la implantación en España de las principales compañías petroleras como operadoras esté siendo mucho más lenta y menos activa que en el caso de otros productos petrolíferos. Espero que estos datos sirvan para clarificar las afirmaciones contenidas en el editorial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 1995