Asombro
El pasado mes de octubre murió mi suegro. Cobraba una pensión mensual de jubilación de 57.000 pesetas. Mi suegra, ahora viuda, recibía mensualmente una pensión de invalidez no contributiva de 32.640 pesetas. Ahora le ha quedado única y exclusivamente una pensión de viudedad de 32.635 pesetas al mes (puesto que tiene menos de 60 años). La pensión de invalidez es incompatible con la de viudedad para nuestra querida Administración. Esto quiere decir que es incompatible estar enferma (y no poder trabajar) con el hecho de ser viuda: una lógica que inspira una gran "seguridad social".Debo decir que en un primer momento no salíamos de nuestro asombro. Actualmente, sólo nos queda rabia, indignación e impotencia.
Quiero que nuestros gobernantes, y en particular nuestra ministra Cristina Alberdi (que creo que tiene una especial sensibilidad para los problemas de la mujer), se enteren de que una viuda de 54 años, que ha tenido una pensión de invalidez y dos hijas en paro y sin cobrar, tiene que salir adelante con 32.635 presetas (treinta, y dos mil seiscientas treinta y cinco pesetas) al mes.
¿Sabe nuestra ministra que estas cantidades existen en 1995? Si lo sabe, ¿ha recapacitado en ello? ¿Tiene pensado hacer algo al respecto, o le parece una cantidad "algo baja", pero inevitable por los muchos gastos de la Seguridad Social?
El único consuelo que le han dado a mi suegra hasta la fecha es el de que tenga mucho cuidado con gastar las cantidades que, por invalidez, pudiera seguir cobrando por desconocimiento de la Administración. Ese dinero le será lógica e inexorablemente reclamado tan pronto sea advertida la fatal incompatibilidad: ser viuda y no poder trabajar por enfermedad.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Detenido en Sinaloa Pedro Inzunza Noriega, uno de los presuntos narcoterroristas buscados por Estados Unidos
Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
Estopa y Chenoa: correctos, cada uno en su mundo en unas campanadas que no pasarán a la historia
Un tribunal sentencia a Javier López Zavala a 60 años de cárcel por el feminicidio de Cecilia Monzón
Lo más visto
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer




























































