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La crisis es más grave que la que obligó a dimitir a Suárez, segun Calvo Sotelo

Adolfo Suárez renunció en enero de 1981 a la presidencia por "entender que así colaboraba a la mejor salida para una crisis política; una crisis que entonces nos pareció muy grave y que actualmente pienso que fue menos grave que la que ahora nos atenaza". Son palabras que el ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, pronunció ayer en Valencia en su calidad de presidente del jurado del HI Premio de Convivencia que otorga la Fundación Manuel Broseta y que en. esta ocasión ha recaído en Adolfo Suárez.

Las palabras de Calvo Sotelo fueron criticadas por algunos miembros del Parlamento valenciano presentes en la sede de la Generalitat, donde fue entregado el premio, por considerarlas fuera de lugar en un acto como el de ayer, y que permanecieron ostensiblemente con los brazos cruzados al concluir la intervención del ex presidente del Gobierno. Éste insistió posteriormente en el asunto al señalar que "hay que hacer algo para que termine esta angustia", en referencia a la crisis política.Frente a ello, tanto Adolfo Suárez como el presidente de la Generalitat, Joan Lerma, no se refirieron a la actual situación política. El ex presidente tuvo palabras de recuerdo para Manuel Broseta, asesinado por ETA en enero de 1992, y que, según Suárez, "vivió por la concordia, el imperio del derecho, la convivencia y la paz", y "murió por estos valores, por la sinrazón de los enemigos de la paz, la concordia y la convivencia". Las únicas palabras que se percibieron como una referencia a la actual crisis las pronunció Suárez al final: la última justificación del Estado reside en el derecho, dijo Suárez, quien añadió: "Ésa es la razón de Estado".Suárez, que el jueves recibió en Madrid el Premio Blanquerna que otorga la Generalitat de Cataluña, de manos del presidente Jordi Pujol, no quiso hacer declaraciones. Lerma, por su parte, reivindicó "un esfuerzo de responsabillidad para limitar al máximo la crispación y reconducir las discrepancias a un plano de normalidad política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de enero de 1995

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