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La extraña maleta y media

Cuando se le pregunta a Rafael Pérez Escolar, según ha confiado un amigo suyo, si acudió ante el juez munido con su maleta de informes y documentos, el hombre responde con humor: "Maleta y media querrás decir". Ayer, el juez y el fiscal Florentino Orti -"duro, concreto, se conoce el sumario por derecho y por revés", según dijo Pérez Escolar a su amigo- completaron la parte personal de la indagación, aplazando hasta el lunes los temas de gestión bancaria, obstrucción de la inspección y posibles falsedades contables.Las respuestas del ex consejero fueron apoyadas por informes, que a juicio del acusado prueban sus comportamientos. ¿Qué había en la maleta, en esa caja de Pandora, que Pérez Escolar llevaba consigo?

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He aquí algunas pistas: cartas que acreditan su papel secundario en la venta a Air Products de una opción de compra sobre 672.000 títulos de Carburos por 1.344 millones; certificación de que las minutas cobradas (471 millones sin IVA) por la fusión de Urbis, Ceisa y Mas Macarena eran conformes a las tarifas del Colegio de Abogados; un dictamen del catedrático Ramón Tamames y de Gerardo Ortega, presidente del Colegio de Economistas, sobre la valoración de las acciones de Oil Dor; una carta del representante de Oil Dor, Julián Delgado Mendez referida al valor teórico de las acciones...

En lo que se refiere a Carburos, la documentación acredita que Conde y Romaní encararon en febrero de 1990 las negociaciones de paz con Air Products y que fue Romani quien ejecutó la estrategia sobre la venta de la opción. Pérez Escolar era entonces consejero de Carburos y asistió más bien como abogado a Romaní, según su versión.

Pérez Escolar era en 1992 miembro del consejo de administración de Banesto, cargo al que se unía su condición de consejero y también miembro de la comisión ejecutiva de la Corporación Industrial y Financiera. Carlos y Manuel García Pardo (grupo Dorna) habían fundado en febrero de 1991 la sociedad Oil Dor con la idea de crear una red de 110 / 120 estaciones de servicio con la propuesta de lanzar 35 de ellas en 1992 y 1993. El capital de Oil Dor era de 200, millones de pesetas y su inversión, a finales de 1991, ascendía a 795 millones de pesetas.

Perez Escolar suscribió a título personal 1.000 acciones en la primera ampliación de capital de Oil Dor y una sociedad de su familia, Cifuentes 2000, se hizo con un 5,5% de la misma. En total, Perez Escolar y su familia, a partes iguales, pusieron 20 millones de pesetas. En julio de 1992, la Corporación Industrial compró el 50% de Oil Dor por 6.005 millones. La sociedad familiar de Pérez Escolar -según asegura el consejero, el no vendió sus acciones- obtuvo unos beneficios del orden de 500 millones que luego volvió a invertir en la misma compañía.

El estudio de Tamames-Ortega no profundiza en el caso Oil Dor. Más bien defiende el método de flujos futuros estimados descontados aplicado en la tasación y cuestiona la argumentación del Banco de España sobre el hecho de que el patrimonio neto de Oil Dor era de 36 millones. "En el caso Oil Dor", dice la conclusión quinta del dictamen, -"la no consideración de las plusvalías pagadas por la Corporación conduce a un valor patrimonial de solo 36 millones que, sin necesidad de efectuar estudio alguno, parece muy alejado del que pudiera obtenerse en con(¡¡ciones normales de mercado".

No obstante, no se trata de un debate teórico. Romaní confesó en el Congreso que se trataba de comprar para dar un pase (en la jerga, revender a un precio mayor) a Repsol, según dijo, u otra compañía. La realidad es que ninguna empresa consultada manifestó interés por el proyecto. Por otra parte, hubo informes en la Corporación contrarios a la operación, que, además, buscó dar salida a autocartera (1 millón de títulos de Banesto).

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 05 de enero de 1995.