Los rebeldes chechenos frenan al Ejército ruso

Los combatientes chechenos leales al general Dzhojar Dudáiev continúan resistiendo en Grozni, después de haber logrado rechazar el asalto de las tropas rusas lanzado en Nochevieja y que se prolongó hasta la mañana de ayer. A pesar de las informaciones procedentes de Grozni, la capital chechena,, el Kremlin insiste en que sus soldados "siguen controlando la mayor parte de la ciudad", pero Moscú reconoce que no han podido tomar el palacio presidencial, en cuyas cercanías prosiguen los tiroteos. Según los chechenos y algunos diputados rusos que se encuentran en Grozni, el asalto a la ciudad lanzado anteayer terminó en un rotundo fracaso de las fuerzas rusas, que han sido repelidas y han sufrido cuantiosas bajas.

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Las fuerzas chechenas "se concentran en más de 50 puntos fortalecidos" en Grozni, según el Centro Provisional Informativo para las operaciones en Chechenia, mientras el Servicio de Prensa del Gobierno asegura que los soldados rusos, "superando una encarnizada resistencia, continúan conquistando los más importantes objetivos en el centro de la ciudad y en las regiones adyacentes".Sin embargo, las informaciones que llegan de otras fuentes pintan un cuadro muy distinto. Los chechenos afirman que los rusos perdieron más de 200 vehículos acorazados -carros de combate, blindados y otros- en el asalto emprendido anteayer. Las bajas rusas habrían sido de 600 muertos y 100 heridos, además de unos 300 soldados prisioneros.

"En el centro de la ciudad devastada y llena de humo, la bandera verde con una raya roja y dos blancas de la pequeña república independentista continuaba flameando en el Palacio Presidencial, alrededor del que se podía contar más de una decena de blindados destruidos y por lo menos el mismo número de cadáveres de soldados rusos en un. radio de menos de 50 metros", describe el cuadro después de la batalla la corresponsal de France Presse, quien testimonia que ayer por la tarde los chechenos controlaban el centro de Grozni. Las incursiones de la aviación rusa volvieron a reanudarse al anochecer al oeste de la capital.

Tres diputados rusos que salieron de Grozni después del ataque de fin de año declararon ayer en Moscú que la ofensiva había fracasado. Y otro parlamentario, que abandonó la capital secesionista por la mañana, aseguré que la ciudad está bajo control de las fuerzas del presidente Dzhojar Dudáiev. En la plaza de la estación de ferrocarril, llegó a contar 30 carros de combate destruidos.

Estas informaciones fueron confirmadas por un alto cargo del Kremlin, quien reconoció en una conversación con la agencia oficial Itar-Tass que "la noche del primero de enero la maquinaria blindada rusa cayó en una trampa en Grozni". Sin embargo, a última hora de ayer Valentín Serguéyev, portavoz del Gobiemo, desmintió las aseveraciones de los chechenos y aseguró que habían perdido sólo "unas decenas" de vehículos blindados y que las bajas fueron mucho menores, "incluso inferiores a las calculadas para este tipo de operaciones".

Cuatiro parlamentarios rusos permanecen en Grozni y han prometido continuar en la ciudad sitiada "hasta el final". Entre ellos se encuentra Serguéi Kovaliov, el Defensor del Pueblo, a quien hoy el partido reformista Opción de Rusia piensa presentar oficialmente como candidato al premio Nobel de la Paz. Kovaliov acaba de ser elegido unánimemente como hombre del año por la prensa y la televisión rusas.

Mientras tanto, un oficial de los servicios de inteligencia militar señaló ayer que, según sus informaciones, Dudáiev habría decidido cambiar de táctica y dicho a sus hombres que fueran entregando paulatinamente Grozni y se replegaran a las zonas montañosas del sur de la república rebelde, para hacerse fuertes en las bases ya preparadas y desde allí lanzar ataques guerrilleros y organizar actos terroristas.

Esta división de Chechenia ya ha tenido lugar en la historia rusa, cuando los chechenos abandonaron los valles y organizaron la resistencia a las tropas zaristas en las montañas, manifestó ese oficial a la radio Eco de Moscú. El sur de esta república norcaucásica es una "gran fortaleza" por sus características naturales y los soldados rusos no podrían conquistarlo rápidamente, agregó. Entre los rusos que perecieron el fin de semana se cuenta el corresponsal de Krásnaya Zvezdá, órgano de las Fuerzas Armadas. Es el segundo periodista muerto en esta guerra.

[De otro lado cuatro soldados rusos fueron asesinados ayer en la república ex soviética de Tayikistán, situada en Asia central. El vehículo blindado de los soldados rusos fue atacado por unidades rebeldes tayikas cerca de la frontera con Afganistán. Otros soldados resultaron heridos. Rusia mantiene en la actualidad a 25.000 hombres en Tayikistán que apoyan al Gobierno en contra de los rebeldes musulmanes que perdieron una guerra civil en 1992.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 02 de enero de 1995.

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