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La "Orange Bowl" aterriza en Valencia

Mariam Ramón gana la Copa del Mundo de tenis sub 18

La Orange Bowl (el cuenco de naranja), la Copa del Mundo de tenis sub 18, aterrizó ayer en Valencia procedente de Miami (Estados Unidos). Lo portaba una chica de 18 años, Mariam Ramón Climent, natural de un pequeño pueblo de Valencia (Llosa de Ranes), que en los próximos años espera estar entre las diez mejores jugadoras del mundo. Ramón pertenece al Español de Tenis de Rocafort, conjunto con el que se adjudicó, hace dos meses, el campeonato de España por equipos."Me dejé las naranjas que contenía la copa en Miami", bromeó Mariam nada más tomar tierra, "porque aquí ya tenemos bastantes". Lo que no es tan prolífico por estas tierras es el trofeo que en su día ganaran Monica Seles o Chris Evert, aunque sí lo consiguieron hace un año Albert Costa o Angels Moritoliu.

Arropada por numerosos aficionados hispanos, Mariam se impuso en la final del pasado domingo a la rusa Anna Kournikova (7-5; 6-4) en un partido que duró dos horas. "Yo no partía como favorita y eso quizá me hizo jugar mas relajada", señaló esta estudiante de 3º de BUP, de similar estilo al de Conchita Martínez ("drive y revés liftado a una mano; juego de fondo de pista y conclusión de los puntos con la derecha, aunque no tengo la clase de Conchita", explica Mariam). Su entrenador, Juan Ramón Ruano, asiente. Mariam se entrena una media de cinco horas diarias y este año ha sido su primera experiencia internacional. En el torneo de Roland Garros fue eliminada en primera ronda.

"La hemos ido fogueando en torneos satélite" indica Ruano, "y a partir de ahora, con el prestigio de la Orange Bowl, nos introduciremos a fondo en el circuito internacional. Dentro de tres años puede estar entre las diez primeras del mundo". Lo mismo piensa Cristian Klein, el técnico que llegó el pasado verano de las pistas alemanas de Halle para preparar a la niña prodigio valenciana de nueve años Estefanía Fernández. "No me extraña que haya ganado la Orange Bowl', dijo Klein. "Tiene mucha clase".

De ascendencia humilde, Mariam empezó a entrenarse siguiendo los pasos de su hermano Salvador, que nunca pasó del campo aficionado. "Mariam ha llegado a entrenarse hasta a las 12 de la noche", enfatiza Pepet, el padre de la jugadora, quien, desde hace algún tiempo se ha despegado de la carrera de su hija para no someterla a una excesiva presión. "Yo voy a los partidos y sufro mucho, pero no le digo nada", comenta Pepet.

La empresa alemana que patrocina a Fernández (Sarona), propiedad de Werner Esterhues, ha sido, una tabla de salvación para los jóvenes valores valencianos. Así, Mariam firmó el mes pasado un contrato indefinido de patrocinio con la compañía alemana. Otro tanto han hecho José Francisco Altur y Vivi Ruano. El, objetivo de la empresa es crear un ambiente tenístico en tomo a Estefanía y, de paso, descubrir nuevos talentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de diciembre de 1994