El Gobierno de Venezuela interviene dos bancos más por problemas de liquidez
Con la nacionalización del Banco Progreso y el República, los números 13 y 14 de turno en lo que va de año, el presidente Rafael Caldera está confirmando que la crisis bancaria venezolana aún no ha tocado fondo y que estaba cayendo en su propia mentira cuando la semana pasada declaró a la prensa extranjera que "Venezuela está en paz y ya hemos superado la crisis financiera".
Sus declaraciones a los corresponsales estaban frescas en la memoria cuando en la madrugada de ayer la Junta de Emergencia Financiera decidió tomar el control de estos bancos privados y de todas las empresas integrantes del Grupo Latinoamericana Progreso, que presenta una plantilla de 13.000 empleados. La medida sólo sorprendió a los depositantes pues no esperaban que el regalito viniera en las fiestas navideñas.


























































