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Grand Tibidabo hipoteca bienes a favor de Hacienda para evitar el embargo

Grand Tibidabo, la sociedad que. se, encuentra al borde de la liquidación tras tres años de gestión de Javier de la Rosa, ha hipotecado a favor de Hacienda diversas propiedades que la empresa posee en Sevilla. Estos bienes sirven como garantía adicional para que Hacienda acepte un aplazamiento de las deudas de Grand Tibidabo, cercanas a los 400 millones de pesetas, con el fin de evitar el embargo de bienes.

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El acuerdo con Hacienda se formalizó a finales de la semana pasada y afecta a diversas propiedades de Grand Tibidabo en la localidad sevillana de Dos Hermanas, como aparcamientos y solares. De esta forma, la sociedad se asegura que Hacienda no solicitará el pago de las deudas fiscales hasta el próximo mes de junio, según han asegurado las fuentes consultadas. La incapacidad para atender las deudas fiscales evidencia las enormes dificultades financieras que atraviesa Grand Tibidabo, y la garantía ahora formalizada deja a la sociedad con todos sus bienes hipotecados. Asimismo, el próximo día 9 de diciembre Grand Tibidabo debe hacer frente a una asamblea de obligacionistas de cuyo resultado dependerá la posibilidad de que continúe con sus actividades. Si en esa asamblea no se alcanza un acuerdo, las posibilidades de que algún obligacionista inste la quiebra de la sociedad son muy elevadas. Las negociaciones para alcanzar un acuerdo con los principales titulares de obligaciones quedaron bloqueadas al dictarse la orden de prisión incondicional contra el presidente de la sociedad, Joan Cruells.

Grand Tibidabo asumió la propiedad de los terrenos de Dos Hermanas a través de un intrincado proceso. En febrero de 1992, Javier de la Rosa, entonces presidente de Grand Tibidabo, adquirió a la empresa Trebolquivir, sociedad controlada por el' empresario Manuel Prado y Colón de Carvajal, las mencionadas propiedades de Dos Hermanas y parte del hotel Expovilla, en la misma localidad. En el momento de la compra, la empresa vendedora se comprometió a recomprar los bienes en un plazo que vencía en febrero de este año.

Sin embargo, antes de esa fecha De la Rosa alcanzó un acuerdo con Prado y renunció a los derechos que le otorgaba la opción de compra, siempre según las fuentes consultadas. Posteriormente, De la Rosa, aconsejado por sus asesores legales, acudió ante un notario y se desdijo de la renuncia a la opción de venta de los terrenos.

Aparentemente, De la Rosa no informó al Consejo de Administración de Grand Tibidabo de que Prado ya no estaba obligado a comprar los terrenos. Cuando llegó el momento de revender los terrenos, el nuevo presidente de la sociedad, Joan Cruells, se dirigió a la sociedad de Manuel Prado y pidió que la venta se ejecutara. Ante la negativa, Cruells interpuso una demanda que está instruyendo el Juzgado de Primera Instancia número 29 de Barcelona.

Recurso contra la prisión

Por otra parte, sigue su camino el recurso interpuesto ante la Sala Segunda de la Audiencia Provincial por la defensa de Javier de la Rosa contra el auto de prisión incondicional contra el financiero. Tras recibir el informe del titular del juzgado que instruye el caso, Joaquín Aguirre, quien se reafirma en su criterio de que se mantenga en prisión al financiero mientras dure la instrucción del caso, la Audiencia ha solicitado el informe a la fiscalía.

Ésta, a través del fiscal especial encargado del caso, José María Mena, remitirá en los próximos días su informe, que probablemente entrará en la Audiencia a principios de la próxima semana. A partir de ese momento, la Sala de la Audiencia, compuesta por tres magistrados y presidida por Pedro Martín, deberá decidir si estima o no el recurso. Medios judiciales no descartan que este tribunal opte por una solución intermedia entre la libertad para De la Rosa, pedida por la defensa, y el mantenimiento de la prisión incondicional, apoyada por el juez y los fiscales.

Esta medida podría consistir en dictar la prisión con fianza, igual que ha ocurrido en otros casos en los que se han producido planteamientos similares.

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