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Cuenca acerca a Madrid el arte que se esconde en los cubos de basura

Antonio Pérez exhibe los residuos que recoge desde hace 40 años

Las latas aplastadas que inundan las carreteras después de un fin de semana, Ias bandejas de cartón de los pasteles de los domingos o las cajitas de colores de los caramelos Pez son su materia prima. Antonio Pérez (Sigüenza, 1934) lleva 40 años paseando, mirando y encontrando objetos que luego reconvierte en obras de culto. Así, hasta un pañuelo de papel usado y pisado es una pieza única. "Hay que tener mucho humor y mucho arte para ver las cosas que ve Antonio", dice el pintor Antonio Saura, vecino y amigo de este artista. Ambos están bajo la orla artística de Cuenca.

Antonio Pérez sólo ha traído a Madrid una parte del material que reúne en sus dos casas de Cuenca. Con los objetos que encuentra en calles de ciudades -"la basura urbana da más juego que la rural"- crea sus obras, que discurren entre el juego y el arte y que en la mayoría de los casos son restos que él ni manipula ni cambia.Pérez, que vive de su trabajo como editor, hasta ahora no se había planteado exponer su curiosa y bella colección. Pero sus amigos -entre ellos su vecino en Cuenca, Antonio Saura- le convencieron y ahora una sala del Círculo de Bellas Artes está dedicada a él. "Pensé que sacándolas de su contexto perderían parte de su gracia", señala el artista, "pero no. Incluso vistas aquí parecen importantes".

Este lunes, durante la inauguración de la muestra, se reunieron en el Círculo los amigos de Antonio Pérez: el escritor José Miguel Ullán, el director de teatro Eusebio Lázaro -principal impulsor la exposición-, la actriz Marina Saura y su padre, Antonio.

Maravillas insólitas

"Esa capacidad de descubrir en las cosas humildes y cotidianas maravillas insólitas es arte", afirma Antonio Saura. "Son obras que ni firma ni vende, pero, sin embargo, él es un artista por su actitud creativa y su pasión", dice Saura, que habla de un "sexto sentido" en Antonio Pérez y añade: "Hay que saber buscar y tener una. mirada muy especial para poder encontrar todo lo que él encuentra". Antonio Pérez le explica: "Lo que más hago en la vida es caminar y mirar". Señala un bote de cristal lleno de molinillos: "Ésta es la pieza más antigua. Todas la navidades suelo regalar botes como este a mis amigos. En Cuenca se creen que estoy loco porque me pongo a perseguir molinillos por la calle o porque salgo de madrugada algunos fines de semana a coger latas del suelo", cuenta el artista, definido por Eusebio Lázaro, comisario de la exposición, como "trovador de objetos".Entre las piezas expuestas en Madrid hay desde máscaras creadas con latas de comida y bebida a sugerentes restos de un viejo flipper o series formadas por señales de tráfico que al estar oxidadas tiene extrañas formas.

En la colección de Antonio Pérez, sin embargo, no tiene sitio cualquier objeto encontrado, ya que él sólo recoge aquello en lo que encuentra una forma especial. Los restos de un arado o un recogebotellas son, tal y como él los encontró, joyas. Y así su colección se divide en dos: las piezas que él ve y no toca, ya que de por sí tienen una forma especial y otras con las que él juega y que utiliza para crear un cuadro, o una escultura.

El objeto encontrado, en el Círculo de Bellas Artes (Marqués de Riera, 2) hasta el 8 de enero. Horario: de 10.00 a 22.00.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de noviembre de 1994