"No hay democracia en Rusia", declara Solzhenitsin en el Parlamento de Moscú

El escritor ruso Alexandr Solzhenitsin, que regresó a su país tras 20 años de exilio el pasado mes de mayo, afirmó ayer ante la Duma (Cámara baja del Parlamento): "No hay democracia en Rusia, sino una oligarquía: el poder de un pequeño grupo depersonas". El premio Nobel, de 74 años, que hizo un largo viaje desde Vladivostok hasta Moscú para conocer la vida de su patria, se mostró partidario de olvidar el pasado imperial y "abandonar Asia central, con excepción de Kazajstán [con un 40% de población de origen ruso]".

El antiguo disidente soviético Solzhenitsin, que fue recibido con aplausos en el Parlamento, criticó a lo largo de su discurso, de 40 minutos de duración, a los poderes centrales por su poca conexión con el pueblo y calificó al presente sistema como "oligargía", o sea, "el poder de un círculo cerrado de personas". El escritor se identificó con "los sufrimientos del pueblo", dando a entender a los partidos que no se dejará utilizar. En el mismo sentido, lanzó un llamamiento al "pueblo humillado y oprimido a no permanecer pasivo" y a movilizarse en las próximas elecciones locales.El premio Nobel de literatura ruso abogó por una salida de Rusia del mundo musulmán, abandonando el Cáucaso y Asia central, así como por resolver urgentemente el problema de los 25 millones de rusos que se quedaron fuera de las fronteras de Rusia tras la disolución de la Unión Soviética. A pesar de que en anteriores ocasiones Solzhenitsin había mostrado su pesar por la disolución del antiguo Imperio ruso, ayer mostró su actual opinión ante la Duma: "Me había equivocado, es necesario abandonar Asia central".Sin aplausos

En su discurso, el escritor siguió en gran parte lo expuesto en su obra Cómo reorganizar a Rusia. Incluso reiteró los mismos epítetos -"torturada", "desalentada", "perpleja"- con los que definió a Rusia al pisar su tierra en Vladivostok el pasado mes de mayo. Su intervención ante la Duma, cayó sobre el vacío. Cuando terminó, se marchó sin que hubiera preguntas ni aplausos y el presidente de la Cámara, Ivan Ribkin, pasó al siguiente punto del orden del día.Horas antes, en la sesión plenaria que la Duma celebró en la mañana de ayer, los diputados se habían negado a aprobar el orden del día. Al final, el presidente Riblcin les amenazó con levantar la sesión y los parlamentarios se pusieron de acuerdo para someter a votación una resolución. "Sobre la política socíoeconómica del Gobierno. Por 243 votos en favor y sólo 55 en contra, el Parlamento expresó su profunda insatisfacción con la política que realiza el Ejecutivo del primer ministro Víctor Chernomirdin.

Esta reprobación de carácter simbólico y no vinculante fue la réplica de la Cámara a la comparecencia de Chernomirdin del día anterior, en la que superó con un margen mínimo una moción de censura de la oposición.

En resumidas cuentas, la oposición hizo valer su peso en la Duma para que Víctor Chernomirdin "considere que la política del Gobierno no responde a las expectativas de la mayoría de la población", y con el fin de que el presidente ruso, Borís Yeltsin, "introduzca cambios en la composición de su Gabinete".

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